7 de febrero de 2007

USPALLATA.




A 93 kilómetros de la Ciudad de Mendoza, en la intersección de la antigua y la actual Ruta Nacional N° 7 que llegan desde Villavicencio (Actual Ruta Provincial 52) y de Potrerillos, enmarcada por alamedas y sembradíos, se encuentra la pequeña localidad de Uspallata. La Villa tuvo una relativa importancia durante la época colonial producto de tres factores importantes: fue el camino principal entre Mendoza y Santiago de Chile, sus tierras fértiles y la explotación minera, que hacían de este un lugar de importancia. En el año 1693 ya se explotaba una mina de plata, y había hornos para fundirla.
Su fundación data del año 1824, pero sólo se concretó 30 años después con la expropiación de tierras.
El valle fluctúa entre los 1900 y 2500 metros sobre el nivel del mar y la villa posee calles anchas y pintorescos álamos siendo una zona ideal para efectuar cabalgatas. Fue uno de los puntos importantes de la gesta Sanmartiniana, y posta del Camino Real del Virreinato.
En sus alrededores destaca un cerro denominado de los Siete Colores, esta montaña poseen franjas muy coloridas semejantes al famoso cerro del mismo nombre en ubicado en Purmamarca, Provincia de Jujuy.
Es un agradable centro de descanso. En ella se disfruta de espléndidos paisajes, un generoso microclima, y una oferta de alojamientos, restaurantes y campings muy interesante. En la zona, se puede practicar pesca deportiva y turismo aventura. Cuando se desciende hacia el valle se encuentra la Ciudad Fantasmal de Paramillo, ruinas de asentamiento Huarpes que en el siglo XVII sirvieron para que los Jesuitas explotaran minerales, cuando estos fueron expulsados las mismas quedaron abandonadas. Además, aún subsisten Ranchillos y Tambillos, dos asentamientos Incaicos.
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