18 de febrero de 2012

LA DULCE ESPERA.

Desde temprano nos trasladamos a la terminal de Belén. Había llovido toda la noche y el día se presentaba nublado con perspectivas de seguir lloviendo aunque de forma aislada. La principal preocupación de Axel era en ese sentido los vados de los ríos hacia Antofagasta de la Sierra, algunos de ellos bravos, que de haber crecido por las lluvias podían demorar el micro.
Se acerca a la boletería y pregunta a lo que la chica que atendía le comentó que los ríos estaban bien y que no iba a haber problemas para pasar.
Dos días atrás habíamos pasado para retirar los pasajes que habíamos previamente reservado teléfonicamente. Nos tocaban los asientos 1 y 2 justito atrás del chofer...exclusividad total.


Poco a poco la gente que viajaba a Antofagasta de la Sierra comenzaba a agolparse y a prepararse como lo hacíamos nosotros. Sin embargo, la tenúe pero persistente lluvia hacia temer a Axel algún inconveniente.
Esperando nos reencontramos con Crisanto Vázquez quien estaba con su nueva camioneta. Nos preguntó si íbamos para Antofagasta. Creo en sí que la intensión era llevarnos pero ya habíamos sacado el pasaje dos días antes.
El tiempo pasa y se hacen las 12 horas. Allí llegaba el Antofagasteño con Salomón al volante. Nosotros a Salomón lo conocíamos de nuestro viaje anterior en el 2006 y podemos decir que es un excelente conductor y enseguida fuimos a preguntarle si estaba todo bien. 
Todo bien nos contesta tenemos que esperar al micro que viene de Catamarca. Hasta aquí todo bien, nosotros sabíamos que teníamos que esperarlo si o si puesto que hacen trasbordo en Belén para continuar viaje a Antofagasta de la Sierra.
Al poco tiempo nos enteramos de una mala noticia. El micro que viene de Catamarca está varado en Villa Mazán (La Rioja) a la espera de que baje un caudaloso río que creció por las lluvias. 
Está esperando alli un auto quedó varado en el medio del río y está feo para cruzar...ya llega la máquina vial y pasan! exclamó Salomón.
Paciencia y a esperar.
Durante la espera nos encontramos nuevamente con Horacio Bianco y su esposa a quien Axel conoció en la excursión a Hualfín. Allí le presentó a Roslie y conversaron un rato. 
Había también varios grupos de jóvenes algunos de ellos venían de Londres y se iban a Santa María o a Amaicha del Valle a dedo, otros proseguían viaje a San Fernando del Valle de Catamarca y esperaban el micro y otros, como nosotros, iban a Antofagasta de la Sierra.
Axel comienza a conversar con un grupo de chicos que iban a Antofagasta de la Sierra mientras las noticias no eran para nada alentadoras ya que decían que recién a las 15 horas iban a pasar con la máquina vial.
Los colectivos que iban llegando uno a uno se iban yendo y el escenario eran unos pocos pasajeros con El Antofagasteño y su chofer esperando al resto del contingente que venía desde la Capital.
También había vuelto a pasar nuestro amigo Crisanto Vázquez quien se sorprendió de volvernos a ver con un "todavía están aquí!!!".

El Antofagasteño solitario en la terminal de Belén (Foto de Eduardo).

Mientras esperamos nos vamos conociendo entre todos. Allí había un grupo de chicos con el que empezamos a charlar animadamente. Nos presentamos y uno de ellos, Marcos, me pregunta si yo iba a la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA a lo que respondo que si. Otro de ellos, Eduardo, escucha que le digo Roslie a Roslie con lo cual me pregunta ¿Uds. tienen un blog?. Casualidad o no nos conocían e incluso lo ha consultado por alguna información. El restante grupo se compone de cuatro chicas: Mariela, Mariela, Verónica y Olga. A excepción de Olga, que era Española, las chicas provenían del pago chico de Axel, Bernal y Quilmes. 
Así fue como nos fuimos conociendo y haciendo fotos graciosas como la de Marcos y Mariela haciendo que conducía el micro. 


¿Y salimos Marcos? (Foto de Marcos).


 Mariela, Roslie, Olga, Verónica, Eduardo, Mariela, Marcos y Axel junto al Antofagasteño.
En vista a que no iba a haber mayores novedades hasta dentro de una hora como mínimo, nos fuimos a comer algo a la Plaza Olmos y Aguilera.
Allí fuimos contando un poco como seguían nuestros viajes. Eduardo iba hasta El Peñón iba a tener poco tiempo para recorrer pero su objetivo era conocer Laguna Grande, Marcos se quedaba hasta el lunes en Antofagasta de la Sierra y tenía como objetivo conocer los Salares de Antofalla, el del Hombre Muerto, el Campo de Piedra Pómez y el Volcán Galán o, en su defecto, llegar a Laguna Grande. Mariela, Verónica y Mariela disponían de menos tiempo razón por la cual debían elegir con precisión quirúrgica la excursión que harían y eligieron conocer Salar del Hombre Muerto y el Salar de Antofalla tomando el camino por Laguna de Caro. Olga recorría y recorría, llevaba ya tres meses viajando, pero tenía también poco tiempo para estar en Antofagasta de la Sierra con lo cual se prendió junto a las chicas.
Luego de volver de la plaza esperamos aún más tiempo al micro. La buena onda de los choferes amenizaba la gran tardanza hasta que por fin llegó el Antofagasteño.
Salimos finalmente a las 17.30 horas. Salomón rapidamente puso proa en El Antofagasteño. Sin embargo una demora de cinco horas y media haría que lleguésemos a la 1.15 horas.
El mal tiempo estaba esparcido por toda la región hasta el Portezuelo de Pasto Ventura. Así fue que entre lluvia, llovizna, relámpagos, algún que otro rayo que cayó e incluso neblina fuimos disfrutando del paisaje, conversando con los chicos.

El Antofagasteño en lo de Pirucha en Barranca Larga (Foto de Eduardo).

Finalmente llegamos a Antofagasta de la Sierra. Atrás había quedado un día largo, muy largo, y una tormenta fiera que nos había retrasado mucho tiempo. Pero "al mal tiempo buena cara" dice el dicho y esa "buena cara" nos permitió cosechar nuevas amistades en el camino.
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