Mostrando las entradas con la etiqueta FRONTERA ARGENTINO BOLIVIANA. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta FRONTERA ARGENTINO BOLIVIANA. Mostrar todas las entradas

17 de febrero de 2008

LOS PREPARATIVOS PARA CRUZAR A BOLIVIA


Después de la hermosa experiencia que tuvimos durante el día 13 de Enero nos dispusimos a despedirnos por unos días de La Quiaca y de Argentina para poner proa a nuestra segunda etapa del viaje: el cruce a Bolivia.
En el año 2005 cruzamos a Bolivia pero con un fin de curiosidad y de dar tan solo una vuelta. Esta vez lo haríamos como para conocer una parte de ella y pasar algunos días: nuestro itinerario incluía a Villazón, nuevamente de pasada, Tupiza y sus alrededores, Suipacha, una excursión de cuatro días por los desiertos, lagunas y salares del sudoeste Boliviano, Uyuni, Colchani, Potosí y Sucre. De todo esto nos quedó pendiente Sucre desgraciadamente. Quedará para otro viaje muy seguramente.
El 14 por la mañana luego de un muy buen desayuno en la hostería donde nos alojábamos calzamos nuestras mochilas y emprendimos rumbo hacia el puesto de frontera. Allí nos esperaba una larga cola que avanzaba lentamente. Una vez hechos los trámites en el puesto de salida de Argentina debíamos pasar y hacer la entrada en el puesto de Bolivia. Allí completamos el formulario rápidamente y a partir de allí no pisaríamos más suelo Argentino hasta el 23 por la tarde.
Comienza aquí una nueva etapa de nuestro viaje.



20 de noviembre de 2005

CRUZANDO UNA CALLE...VILLAZON.














Tan solo cruzando una calle, recorriendo los últimos metros de la Ruta Nacional 9, paralela a las vías abandonadas del tren se encuentra la Ciudad Boliviana de Villazón, un lugar al que el hambre consumista de los Argentinos invita por su situación favorable con el cambio, un lugar cuya característica distintiva es que todo es barato, un negocio al lado de otro, un puesto al lado de otro. Gendarmes de uno y otro país patrullan la Avenida República Argentina, los gendarmes Argentinos no sé bien que hacen pero están, un lugar al que el Once competiría palo a palo por cual tiene más movimiento comercial. Nosotros hicimos una pasada y nuestro hambre consumista fue aplacado al mirar nuestras billeteras y al calcular también que preferíamos seguir viajando y conociendo que comprar un DVD.