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29 de marzo de 2009

DEJANDO ATRAS SAN PEDRO DE ATACAMA, VOLVIENDO A SALTA.

Nos levantamos temprano para acomodar nuestras cosas y partir. Antes de ello, Silvia en señal de agradecimiento por nuestra visita a San Pedro de Atacama y en particular por hospedarnos en su hostal nos invitó con un abundante y rico desayuno y ya luego nos acompañó con su fiel camioneta Toyota al estacionamiento municipal donde paran los colectivos.
Allí bajo un sol implacabe estuvimos por más de media hora más de lo previsto esperando al micro. Se había formado una gran fila con una gran cantidad de personas, sin embargo todos viajaban en la empresa Gemínis excepto por nosotros y un señor junto a sus dos hijos quienes bajaban en Purmamarca. Al quedar solo los 5, la situación fue un poco desesperante....se habrían olvidado de nosotros? ya habían pasado 35 minutos más de lo estipulado y no venía. Al final a las 10.40 y levantando polvo a lo loco llegó nuestro micro y con él es que nos empezamos a despedir de esta parte hermosa de Chile.


Así fue como nos fuimos despidiendo de estos colosales volcanes, del desierto de piedra, de las lagunas azules profundas que luego supiéramos su nombre: Losloyo y su salar homónimo. Antes de pisar suelo Argentino, muy pocos Km. antes, fuimos testigos de un accidente del cual tuvimos que tomar un desvío bajando por una pronunciada barranca para luego retomar la ruta nuevamente.


Ya en el Paso de Jama pasamos como pancho por nuestra casa y decimos esto porque mientras a unos chicos que iban hacia Chile veíamos como le desvalijaban el auto y ellos se morían de risa de ver como el perro labrador se mandaba dentro de él en búsqueda de algo que nunca encontraba, nosotros apenas nos revisaron los bolsos de una manera muy génerica.
Nuestro viaje continuó volviendo por la Ruta Nacional 52 pasando por el Salar de Olaroz, Susques, el cruce de caminos hacia Abdón Castro Tolay, un paraje cerca de las Salinas Grandes con alojamiento y todo que nunca nos habíamos percatado de su existencia, las Salinas Grandes , el cruce de la antigua traza de la Ruta Nacional 40 y el pie de la subida de la Cuesta de Lipán. Hasta allí todo ello bajo un sol excepcional.




Ya subiendo la hermosa Cuesta de Lipán, a la que no nos cansaríamos nunca de verla una y otra vez, lo haríamos con una espesa nubosidad que marcaría por otra parte que en la zona de la Quebrada el tiempo no era el mejor. Efectivamente, el cielo de Purmamarca estaba gris, pero sus cerros resplandecientes como siempre.
Allí en Purmamarca nos despedimos del señor y sus dos hijos que viajó junto a nosotros quien en una forma muy educativa pasaron unas hermosas vacaciones.
El resto del viaje por cierto es muy conocido, Purmamarca, empalme con Ruta Nacional 9, Ruta Nacional 9 pasando por Tumbaya, Volcán, la linda Cuesta de Bárcena, Lozano, León, Yala, San Pablo, Reyes, Villa Jardín de Reyes, San Salvador de Jujuy y de allí en Salta.
Al llegar a Salta paseamos un rato y luego nos fuimos a descansar porque al día siguiente a las 7 de la mañana saldríamos para San Antonio de los Cobres.

4 de febrero de 2009

EL CAMINO A SAN PEDRO DE ATACAMA.

Nos levantamos bien temprano, a las 5 de la mañana, para terminar de acomodar las cosas y prepararnos para salir a la terminal de la Ciudad de Salta. El día anterior en la ventanilla de Pullman Bus nos indicaron que estuviéramos a las 6.45 horas a fin de acomodar las mochilas en el micro con tiempo suficiente.
Fieles a nuestro estilo estuvimos desde mucho más temprano y aprovechamos para desayunar en la terminal. La sorpresa fue mayúscula cuando vimos que a las 6.35 ya se encontraba posado en uno de los andenes el micro que debíamos tomar.
Acto seguido Axel se acerca y pregunta:
- Hola buen día este es el micro a San Pedro de Atacama que sale a las 7.
- Si, así es. Vaya a guardar los equipajes y luego me entrega el boleto, si!
- Bárbaro.
Una vez guardado los equipajes, volvemos hacia el chofer y nos pregunta:
- Van a San Pedro de Atacama?
- Si, contesta Axel.
- Se van a fundir en San Pedro de Atacama!!!!!!!
Glup! efectivamente los pasajes en micro eran un "saladitos" en su precio (32.000 Pesos chilenos o 190 Pesos Argentinos) pero valían la pena...y lo valen a juzgar por todo lo que vimos.
El micro realmente era muy bueno tanto que nos aprestamos a descansar. Pasamos y paramos y ni nos dimos cuenta por San Salvador de Jujuy.
Ya llegando a la Cuesta de Bárcena, en Jujuy, nos despertamos en un muy hermoso paisaje, en un muy hermoso día.

Roslie y el paisaje a través de la ventana.

Ya llegados a la siempre linda Purmamarca nos detuvimos frente al Hotel El Manantial del Silencio donde el micro hace una parada breve para que suban nuevos pasajeros que van también a San Pedro de Atacama.
El zigzagueante camino ascendente nos hace recordar de la pronta presencia de una de las cuestas más hermosas de la República Argentina: la Cuesta de Lipán.
Llegados nuevamente a la Cuesta de Lipán no pudimos dejar de asombrarnos y maravillarnos con áquel paisaje que conocimos allá por enero del 2005.

La siempre maravillosa Cuesta de Lipán.

El camino continúa hasta lo más alto en el sector denominado Altos del Morado a 4170 metros sobre el nivel del mar. Desde allí puede verse a lo lejos las Salinas Grandes que asoman entre las montañas como si fuera un paisaje nevado.

A partir de allí la cuesta se transforma en bajada y el paisaje discurre entre los tonos amarillentos, ocres, marrones y colorados de las montañas. En ese paisaje uno puede encontrar pueblitos perdidos como Saladillo y también gente que a la vera del camino conduce a sus ovejas.

Un poco más allá el manto blanco de las Salinas Grandes que nos acompaña en nuestro camino.

Y de allí hasta Susques conocíamos...pero a partir de Susques...todo era nuevo para nosotros.

Alrededores de Susques.

Salar de Olaroz.

Y finalmente hemos llegado al Paso Internacional de Jama donde hicimos los trámites migratorios de salida del país.
Ya después de esto disfrutamos de los hermosos paisajes de Chile.
Discurrimos así entre salares, azules lagunas, cerros del color del oro (en realidad con un gran contenido de azufre), raras formaciones rocosas que parecen centinelas y por último la estampa del Licancabur que se yergue solitario en el medio del desierto.

17 de octubre de 2005

SALINAS GRANDES, EL MAR DEL BLANCO INFINITO.

Las Salinas Grandes en la Provincia de Jujuy nos invitaron a vivir un paisaje de ensueño, obligarnos a imaginarnos si es que estabámos en la tierra, si es que estábamos soñando, si es que era real!!!, un paisaje único en donde la naturaleza protagoniza uno de los escenarios más hermosos de la Tierra, en donde la soledad, la inmensidad, la desolación, el manto blanco de las salinas, los sentidos y las sensaciones de creer que uno está en la luna o en un verdadero desierto hacen de este lugar un lugar único, irrepetible y seguro un lugar que difícilmente las retinas y la memoria puedan olvidar.






CUESTA DE LIPAN.





La Cuesta de Lipan es un trazado maravilloso de la Ruta Nacional 52 que une Purmamarca con la Puna y más allá a Chile. Tuvimos la oportunidad de recorrerla en 4 ocasiones, todas ellas en formas diferentes: con sol radiante, con tormenta, con nubes bajas. Todas han tenido su encanto, más allá de que algunas por la falta de visibilidad me produjeron a mi (Axel) un poco de miedo por lo que podría llegar a pasar, pero la pericia de los choferes de micros que siempre andan por la zona es superadora de esos obstaculos de verano, por que supongo que de invierno las cosas son peores. Ese zig zag permanente de subida y bajada, el paisaje que en su camino regala, conforma a la Cuesta de Lipan en una de las cuestas más bellas de la Argentina. Los invitamos a disfrutar de estas fotos.

3 de octubre de 2005

AL OESTE, EN EL PORTICO DE LOS ANDES... SUSQUES.














Al oeste, en el portico de los Andes, allí es donde se encuentra Susques, un lugar maravilloso, con gente maravillosa, un lugar que su camino depara una infinidad de paisajes que hace que ninguno sea un desperdicio a la vista, desde los colorados cerros de Purmamarca, la Cuesta de Lipan, la blanca inmensidad de las Salinas Grandes y el agreste paisaje de la Puna. Llegar a Susques fue como algo mágico, no solo son los paisajes que había en el camino, sino también por los que hay dentro y fuera de este pueblito de tres cuadras de largo, enmarcados por una prolija Av. San Martín que nace en la ruta y se pierde en su corto recorrido cuando se llega, un poco después, a la Iglesia, la plaza, la escuela y el hotel principal dentro del pueblo: la hostería "La Vicuñita", cuyos dueños ante el mal tiempo que tuvimos pusieron buena cara, porque su atención fue de lo mejor... Gladys, Gustavo (Flia. Contreras) a Uds. le dedicamos este blog.

Pero no queríamos dejar también de dedicar este Blog a esta gente que allí está haciendo Patria en este rinconcito pequeño de nuestro país, como así a toda la gente que vive en la Puna. Su sacrificio, su día a día en estos lares, merecen como menos de parte nuestra este homenaje. Por que allí es donde nos dimos cuenta de las superficialidades de las que uno se preocupa, por que a veces se habla al divino cohete cuando se dice que "sobran doctores", vaya uno a preguntarselo a esta gente a ver que les contestan. Quiero contar el caso de una mujer que viajó con nosotros se llamaba Florinda, ella vivía en un paraje cercano a las Salinas Grandes llamado Saladillo, en este lugar viven solo 6 familias de las cuales una de estas familias se encuentra ella sola junto a sus hijos y nos contaba "que a Saladillo no llegaba ningún turista por que es un pueblo triste", "que el cura viene algunas veces al año para oficiar misa y dar algunos sacramentos" y "que el doctor va al pueblo una vez al mes" si una vez al mes leyeron bien, o como el caso del guía de Abdón Castro Tolay que no estaba en el momento en que llegamos por que llevó a su madre a Susques al dentista o como la gran cantidad de mujeres que aparecían en el medio del camino con enormes bolsas que cargaban a más de 3000 metros de altura y que venían caminando vaya saber desde donde por que hasta donde daba la vista no se encontraba nada a los alrededores. Esas mismas personas que aparecían de la nada, cuando se bajaban se bajaban en la nada y vaya saber uno cuanto tenían que caminar, y vaya saber uno hasta donde iban. Entonces ese sacrificio, esa tenacidad que ellos tienen para poblar un lugar inhóspito, su heroísmo si se le puede decir no puede escapar a nuestra mirada, porque turismo es ver también las culturas, por eso fuimos a Susques el 23 de enero día en que se celebra sus fiestas patronales, es conocer también su gente, es no mirar al costado cuando se ve una cruda realidad. Para ellos este homenaje.