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6 de marzo de 2012

HASTA LA VUELTA ANTOFALLA.

Es Sábado 21 de Enero y amanece en Antofalla. Durante la noche hubo bastante viento y la temperatura descendió varios grados. 
Dormimos en el Centro Cívico Kolla Atacameño que además de contar con varias habitaciones tiene cocina, centro de atención telefónica, un centro de salud y un centro odontológico. Como es costumbre aquí y en muchos pueblos se duerme con la puerta abierta, es por ello que apenas empezó a clarear me desperté y salí con la cámara. 
Camino y voy hacia la casa donde se encuentra el termómetro veo que la temperatura marca 6º C. Hace frío pero está hermoso. Un pequeño perro de los que yo les llamó "come talones" me sorprendé y me ladra, claro soy un perfecto extraño para él.
Saludo y converso con la poca gente que anda ya en movimiento por el pueblo que es mucha en proporción a la cantidad de habitantes que hay. Antofalla nos ha dado una acogida en la que nos hemos sentido abrigados con su hospitalidad. Es cierto carece de muchas cosas elementales, no se trata de un destino fomentado para el turismo convencional, apenas si tiene luz durante tres horas en la noche, pero realmente no nos importa todo esto.
Mientras tomo fotos, me sorprende un corderito que anda suelto. El mismo perro que instantes previos me ladraba ahora quería salir en la foto. 




El sol sigue subiendo e ilumina las casas del pueblo. Una señora rega una de las calles del pueblo para que no levante polvo. Mientras tanto sigo tomando algunas fotos.






Vuelvo al Centro Cívico y ya la veo levantada a Roslie. Al poco tiempo también ya se encuentran despiertos Morena y Fernando. Juntos salimos a desayunar a la casa de la mamá de Alfredito.
Tomamos nuestro desayuno, pagamos lo que le debíamos de la noche anterior y nos fuimos a preparar todas las cosas y acomodar en la camioneta las mochilas. 
Maribel viene a nosotros, le abonamos el dinero en concepto de alojamiento y nos deja su e mail y facebook para que nos mantengamos en contacto. Es el momento de la despedida, momento que indica que todo concluye alguna vez.
Como en todo lugar con el que nos encariñamos, nos invade una extraña sensación al despedirnos del mismo. Esa sensación que ante la hora de partir sobreviene y nos dice que hay que partir pero a la vez no nos queremos ir de allí. Por eso es un "hasta luego Antofalla", porque sin dudas nos hemos sentido como en casa y sabemos que de parte de ellos siempre habrá una puerta abierta.


28 de febrero de 2012

FER Y MORENA.

En la noche del día Jueves 19 de Enero conoceríamos a esta pareja viajera que venía en su camioneta desde la Provincia de Santa Fe.
Sin un plan detallado de como encarar este viaje y con mapas que eran bastante incompletos en cuanto a caminos, los chicos salieron desde Funes hacia Belén primero y desde allí fueron a Antofagasta de la Sierra en su Ford Ranger 4x4 con GPS.
El azar hizo que preguntaran por un alojamiento en Antofagasta de la Sierra y así fue que se encontraron con Crisanto Vázquez en el camino quien les recomendó la Casa de Pascuala. Pascuala los recibió de brazos abiertos en su casa y les preguntó como seguía su recorrido a lo que los chicos les comentaron sus ganas de conocer Tolar Grande.
"Ah yo conozco una pareja que conoce muy bien la Puna y que los puede guiar hasta allí hablen con ellos, son Axel y Roslie después cuando lleguen se los presento", les había comentado Pascuala.
Al llegar nosotros, Pascuala me dice de los chicos y me comenta las intensiones de conocer Antofalla y Tolar Grande.
Durante la cena nos pusimos a hablar sobre las bellezas que hay por delante en el camino. Fernando escucha atentamente y toma nota de ellas. Nos pregunta si tenemos inconveniente de seguir a la camioneta en la que vamos a ir a Antofalla y que luego nos llevaría a Tolar Grande a lo que aceptamos sin inconvenientes.
Así fue como se fue cimentando esta nueva amistad viajera cuyos destinos se cruzaron en el camino.
Fernando y Morena nos acompañarán en nuestras próximas aventuras primero siguiendo nuestra excursión a Antofalla que contratamos con el amigo Crisanto Vázquez y luego juntos en la camioneta de ellos.


Morena, Fer, Roslie y Axel con el Volcán Antofalla de fondo.

Nuestros nuevos amigos viajeros estaban haciendo sus primeras armas en la Puna Catamarqueña y Salteña. Fernando se entusiasma se lo nota con alma viajera y aventurera, Morena aporta su gran compañía - es "su copiloto de lujo" - y lo banca a muerte a Fer aunque de vez en cuando clame por "un poco de civilización", pero a la vez y casi como una contradicción, no deja de maravillarse con todas las cosas que fue viendo y verá. En fin, una especie de Yin y Yang viajero y una muy linda pareja de la que guardamos excelentes recuerdos.

25 de febrero de 2012

EN LA CASA DEL SOL.

Después de nuestra excursión por el Campo de Piedra Pómez, llegamos nuevamente a Antofagasta de la Sierra. 
Marcos se retiró hacia el lugar donde se encontraba alojado, mientras que nosotros lo hicimos a la Casa de Pascuala Vázquez quien le explicaba a uno de sus huéspedes como llegar a los Petróglifos de Peñas Coloradas. Escuchamos atentamente su explicación y nos prendimos en la conversación. Al finalizar la misma, Pascuala nos ofreció de comer pero como ya habíamos comido, en realidad lo que hicimos fue preparar unos ricos mates con rica rica y a sentarnos en el cordón de la vereda frente a la casa de Pascuala para conversar un rato juntos. 
Como las chicas se habían ido a una excursión larga, Marcos se encontraba solo en Antofagasta de la Sierra. Fue a descansar un rato y coordinó con nosotros salir a caminar por Antofagasta de la Sierra.
Mientras tanto nosotros estábamos junto a Pascuala y entre mate y mate hablamos de nuestras vidas, de la vida de ella, de su adorada hija Yanina, a quien siempre recordamos con mucho cariño, que estaba pronto a casarse y de un montón de cosas más. 
Así entre mate y mate se hicieron las 16 horas, momento en el que Axel fue a comprar un agua mineral al almacén y un poco de fiambre, queso y pan.
Al llegar al almacén como Axel vio que tenían varios bidones de agua mineral grande, le encargó también dos bidones de 8 litros para nuestra estadía en Antofalla. 
Vuelto nuevamente a la esquina de la casa de Pascuala, esperamos a Marcos quien apareció y nos fuimos a caminar hasta una zona cercana a la Laguna Antofagasta.
El trayecto era de unos aproximados cinco kilómetros y medio y hacia allí fuimos.


Era una tarde fabulosa aunque con mucho viento, cada vez más intenso y en contra nuestro, lo cual dificultaba la marcha. Sin embargo, el sentido de esta caminata era disfrutar.



Una prueba más del viento que por momentos se tornaba insoportable es esta foto donde se nos vuelan los pelos para todos lados.


El plan inicial estuvo en varias ocasiones a punto de abortarse y de retornar a Antofagasta de la Sierra debido a la intensidad del viento que nos demandaba un gran esfuerzo. Siempre quedaba alguno rezagado y debíamos parar para esperarlo. Lo cierto es que nos tomó mucho tiempo llegar hasta el punto donde queríamos llegar en principio y seguir hasta la Laguna Antofagasta (estaba a un kilómetro con viento en contra) implicaría que nos sorprendiera la noche en el camino.




Eran las 19.30 horas y el viento comenzaba a hacerse intenso y frío como suele suceder en la Puna toda vez que el sol comienza a ocultarse.
Los atardeceres en la Puna son un espectáculo en sí, razón por la cual este es un momento más que especial.




El cielo comienza a cubrirse de nubes, el horizonte contrario a la puesta del sol comienza a encenderse con la furia de los últimos rayos de sol, el viento ruge, las sombras se proyectan y hacen juego con el paisaje. Es un momento único, extasiante. Es la naturaleza en estado puro, nosotros sus simples espectadores.





Mientras seguimos caminando y pasan por la ruta varias camionetas, una de ellas la de Crisanto y otra de algunos turistas, nosotros continuamos con nuestra marcha y disfrutando a pleno de una puesta de sol impresionante.



Por momentos el sol se esconde en las montañas y por momentos el sol vuele a asomar iluminando con sus últimos rayos a la Casa del Sol.




Cae la tarde y con los últimos rayos de sol llegamos a Antofagasta de la Sierra. Llegamos a la casa de Pascuala y nos despedimos de Marcos. 


Al llegar Pascuala nos comenta de una parejita joven provenientes de Santa Fe que recién llegan y que quieren hacer la misma ruta que pretendemos hacer nosotros. 
También nos encontramos con el grupo de viajeros a los que Axel les recomendó hacer los alrededores de Antofagasta, los cuales estaban muy contentos de haber subido al Volcán Antofagasta y divisar desde allí todo ese hermoso paisaje.
Mientras cenamos las conversaciones sobre nuestras experiencias e impresiones de los lugares dominaron la temática de la mesa. 
Hablamos también con los nuevos visitantes que pretendían seguir a Tolar Grande vía Antofalla. Mapas en mano, recomendaciones, intercambio de ideas, experiencias dominaron el dialogo entre Axel y Fernando. 
Como nosotros íbamos a con Crisanto hasta Antofalla en excursión, Fernando nos preguntó si teníamos inconvenientes en que los siguiera con la camioneta y ya que van a Tolar Grande ellos después nos llevarían con la suya, a lo que Axel accedió sin inconvenientes.
Mientras charlamos un poco sobre el viaje, nos terminamos de presentar. Fernando a su novia, Morena, y yo a Roslie. Allí nos contaban que nos habían visto en el camino caminando por la ruta. Ellos venían desde Belén y venían junto a otro grupo de chicos que prefirieron seguir camino hasta Antofalla, mientras que Fernando y Morena eligieron descansar en Antofagasta de la Sierra y lo hicieron a instancias de Crisanto en la casa de Pascuala Vázquez. 
Mientras conversamos en forma muy amena y nos seguíamos conociendo, entra Marcos a la casa quien nos comunica que no va a ser de la partida en la excursión a Antofalla puesto que el sábado llegaba una gente amiga e iban a hacer la excursión juntos de Antofalla y el Salar del Hombre Muerto. Intercambio de e mails, teléfonos y un fuerte abrazo siguieron esa conversación sabiendo que, por lo menos en este camino, ya no nos volveríamos a encontrar.
Para nosotros esta era ya la última noche en Antofagasta de la Sierra, mañana nos esperaba Antofalla, el lugar donde muere el sol. Lo haríamos en compañía de nuestro querido y entrañable amigo y guía Crisanto Vázquez y junto a Fernando y Morena.

21 de febrero de 2012

ANTOFAGASTA DE LA SIERRA, LA CASA DEL SOL

Es Jueves 19 de Enero, 1.15 horas. Al fin llegamos al fin a la Puna Catamarqueña, a la Casa del Sol, a Antofagasta de la Sierra. Es nuestro reencuentro con este hermoso lugar, de hermosos recuerdos y excelentes momentos vividos. Juntos hacía 6 años que no la visitábamos, Axel en su aventura por la Puna hacía hace 2 años y tres meses que no la pisaba. En ese momento dijimos que volveríamos...y lo hicimos.!!!
Una vez más aquí en este pedazo de rincón de nuestra Argentina tan distante como maravilloso, a reencontrarnos con gente tan maravillosa como orgullosa de su tierra. 
Bajamos del micro, cargamos nuestras mochilas y nos despedimos de los chicos quedando en encontrarnos a la mañana para ver que hacer. Había otra pareja de turistas que no sabían que hacer, ni donde alojarse con lo cual invitamos a que vengan a la Casa de Pascuala. Otro grupo ya habían arreglado con la hermana de Pascuala, Cirila.
Tarde, muy tarde, allí estaba la Reina de la Puna esperándonos junto a un chico que era de Tucumán al que nos traiciona la memoria de su nombre. Tomamos una sopa, charlamos un rato y nos fuimos a descansar.
Axel no pudo con su genio ni con su sueño y ya a las 6.15 horas se levantó sigilosamente, se abrigó bien y se subió al Cerro Amarillo a ver el amanecer de la Casa del Sol.


6.35 horas y Antofagasta de la Sierra todavía seguía a oscuras con un cielo que apenas comenzaba a clarear. Axel camina por sus calles como un gato por la noche hasta el Cerro Amarillo. En el camino encuentra algunas pequeños cambios respecto de Octubre de 2009.


El sol asoma de a poco, es un largo amanecer que se estira desde las 6.30 momento en que empiezan los primeros claros hasta las 7.35 en el que el sol asoma de su refugio entre las montañas. Durante ese lapso algunas montañas más altas ya se iluminan con su brillo, mientras otras permanecen en la penumbra. El frío, sin embargo, es denominador común con una temperatura que apenas roza algunos números sobre cero.



7.12 Horas en Antofagasta de la Sierra, la salida del sol está pronta pero aún no sale de su escondite en las montañas.
7.20 Horas el nevado Cerro Beltrán ya se ilumina con los primeros rayos del sol, pero no es hasta las 7.25 que el sol asoma entre las montañas.



7.25 Horas y este es el panorama de Antotafagasta de la Sierra.



Al mirar la vista panorámica que ofrece el Cerro Amarillo del pueblo, denoto la falta de la antigua antena satelital que se instaló en la década del 70.



Finalmente son las 7.35 horas y el sol por fin asoma detrás de esos hermosos cerros. El espectáculo que brinda la naturaleza no deja de sorprenderme una y otra vez. Antofagasta de la Sierra comienza a iluminarse y, con ello, queda cumplido mi objetivo de ver el amanecer. 




Así fue como después de una larga y paciente espera, me volví a la Casa de Pascuala. Allí ya estaban todos levantados, Roslie incluida, esperando para desayunar.
Mientras desayunamos charlamos con otros turistas que fueron durante la noche con nosotros a la Casa de Pascuala. Ellos tenían un programa de estadía muy corta en Antofagasta de la Sierra y con un presupuesto acotado por tratarse ya del final de sus vacaciones razón por la cual les recomendamos que hicieran básicamente los alrededores (recorrida por el pueblo, subir al Cerro de la Cruz donde se puede ver una gran panorámica del pueblo, subir al Volcán Antofagasta, visitar el Pucará de Antofagasta y las Lagunas Antofagasta y Alumbrera e ir a las Peñas Coloradas con sus petroglifos y pinturas rupestres).
Luego de desayunar, nos encontramos con Marcos, Mariela, Verónica, Mariela y Olga. Las chicas tenían intensiones de hacer los Salares del Hombre Muerto y el Salar de Antofalla. A nosotros nos convenía que esa excursión la hicieran el viernes puesto que nuestro programa de viaje era ir a Antofalla el viernes, pero ellas se volvían el viernes razón por la cual no podíamos coordinar. 
Mariela había hablado telefónicamente con Sergio Quipildor quien le presupuestó 1200 Pesos hacer la excursión por estos dos salares maravillosos, pero subsistía el inconveniente de que eran cinco personas. 
Acompañados por Axel, los chicos fueron a hablar con Sergio quien no accedía a la posibilidad de que vayan cinco personas. El planteo era correcto ya que su rechazo se fundaba en razones vinculadas al seguro, pero la forma en transmitirlo no fue demasiado amistosa.
"Si son cinco personas son dos camionetas y dos camionetas son 2400 Pesos, explicó". Esta oferta era inaceptable por parte de los chicos, básicamente por el doble esfuerzo económico que significaba. Buscamos una solución intermedia que Axel trató de transmitirle. La idea era que tratándose de personas cuya contextura física era pequeña podría "flexibilizar" y acceder a llevar cinco personas a cambio de que cada una de ellas pagara trescientos pesos cada una por lo que se llevaría trescientos pesos adicionales. No sólo no accedió sino que también dijo "Yo no hago cosas de hippie". Hippie no es un insulto ni mucho menos, pero la acepción de sus palabras están vinculadas con el turista que busca gastar poco y que para eso va de cualquier forma a cualquier parte. Palabras discriminatorias que no cayeron nada bien.
Las chicas subían y casi más les digo que no suban pero ello implicaba el compromiso de conseguirles un guía cosa que finalmente no hicimos. 
No obstante, la intuición de Axel y el conocimiento del lugar hacían desconfiar que supiera mucho a lo cual lo llenó de preguntas. Cómo hacés el camino? Le hacés el recorrido bien completo? Llegás a las lagunas en el Salar del Hombre Muerto? los llevás a Botijuelas y Las Quinuas en el Salar de Antofalla?. Sin dudas esa última pregunta pareció molestarle bastante porque contestó "tengo una camioneta, no un tanque". Podemos darles fe que a Botijuelas y Las Quinuas se llega más que bien con una Toyota Hilux...y con menos máquina también!!!
Sin dudas me quedó la sensación que para alguien que no conoce, conocerían lugares hermosos junto a este guía pero no en la profundidad que merece ser conocidos dichos lugares.
Marcos había quedado afuera de la excursión a lo que le comenté nuestras intensiones de ir al Campo de Piedra Pómez con otro guía: Santos Alamo del Complejo Pucará.
Así fue como nos fuimos al Complejo. En el camino disfrutamos un poco más de Antofagasta de la Sierra.




Llegamos al Complejo Pucará a las 9.15 horas, un hermoso lugar atrás del Torreón, y para mala suerte nuestra Santos no se encontraba. La chica que atendía en el Complejo muy atenta nos dijo que nos conseguiría otro guía y que le dejáramos donde estábamos alojados que a las 10 iba a ir seguramente David Busto a buscarlos.
Y así fue David Busto estaría en la puerta de la Casa de Pascuala a las 10 en punto con su Toyota Hilux dispuesto a llevarnos al Campo de Piedra Pómez.

Aquí comienza otra historia!!!

17 de febrero de 2012

BELEN.

A la vuelta de la excursión en Hualfín fui de inmediato al Hotel Gómez donde Roslie descansaba de su ataque al hígado. La había encontrado mejor y descansando y me quedé junto a ella contándole un poco del viaje, como así también de la casualidad de encontrarme a alguien que conocía a su primo.
Después de un breve descanso, salimos a dar una vuelta por la Ciudad de Belén y conocer sus principales atractivos.





Fotos de la Plaza Olmos y Aguilera y de la Iglesia de Nuestra Sra. de Belén.

Así que pasamos la tarde paseando por la Ciudad de Belén visitando la Plaza Olmos y Aguilera, la Iglesia de Nuestra Sra. de Belén, recorriendo algunas calles del centro de la Ciudad. En una de ellas, la calle Belgrano esquina Urquiza dimos con este curioso mojón que en principio me pareció que pertenecía a la antigua traza de la Ruta Nacional 40.


He aquí que haciendo cuentas nos dimos cuenta de que no pertenecía a la Ruta Nacional 40. Veamos un poco: la antigua traza de la Ruta Nacional 40 tenía su Km. 0 en la esquina de Garibaldi y San Martín en la Ciudad de Mendoza. Posteriormente en el año 1980 cambió el mojón a las afueras de la Ciudad allí donde se tocan los accesos norte, sur y este de la mencionada ciudad. Sea cualquiera de los dos lugares como punto de partida es imposible que la separen 1577 Km. de distancia. De hecho nosotros hemos visto que en Santa María estaba el antiguo mojón del Km. 965 razón por la cual hasta Belén debería haber 172 Km. o sea el mojón debería ser el Km. 793. Descartado de plano que fuera el mojón de la antigua traza de la Ruta Nacional 40 empezamos a averiguar cual es la distancia existente entre Buenos Aires y Belén (1347 Km) yendo por la Ruta Nacional 9 hasta el empalme con la Ruta Nacional 60 y por esta hasta el empalme con la Ruta Nacional 40, razón por la cual tampoco es desde Buenos Aires. Es en virtud de ello que resulta un total misterio este mojón y la distancia que marca. Es por esta razón que viene el recuerdo de un famoso comentario que me hizo Chugo en una de las entradas al que me voy a permitir modificarlo un poco: "Mmmm...bemos que le an errao se fueron desde Buenos Aires a Belén por el camino más largo". 
Seguimos nuestro camino visitando a algunos de los tejedores de ponchos y comprando algunos recuerdos. De ellos seleccionamos uno que reconocimos su entrada puesto que había sido filmado y entrevistado por Mario Markic en su programa "En el camino", programa que nos encanta ver.






Luego de ello y en vista a que Roslie no estaba del todo repuesta, nos retiramos nuevamente al Hotel. La tarde se presentaba muy fea con un cielo absolutamente encapotado y con nubes muy bajas que no permitían ver los picos montañosos. Eso era señal de lluvia y no nos equivocamos puesto que a la noche comenzó a llover en toda la región.







Se termina un primer capítulo de nuestro viaje en los Valles Calchaquíes. A partir de mañana miércoles 18 de Enero iniciamos la segunda etapa del viaje camino a la Puna. Efectivamente al día siguiente nos tocaba salir con el Antofagasteño a Antofagasta de la Sierra a las 12 horas...pero eso será parte de otra historia.