Mostrando las entradas con la etiqueta SALAR DE ARIZARO. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta SALAR DE ARIZARO. Mostrar todas las entradas

12 de marzo de 2012

EL CORAZON DE LA PUNA, TOLAR GRANDE.

Llegamos finalmente a Tolar Grande, el corazón de la Puna, ese lugar al que llegamos en un lejano día de enero de 2009 viniendo de San Antonio de los Cobres con José Piu, quien por ese entonces era el Secretario de Turismo y Cultura de Tolar Grande. Volvemos por segunda vez - en mi caso fue la tercera - pero a diferencia de aquella vez no lo hicimos desde San Antonio de los Cobres sino desde Antofalla. De este modo accedimos a Tolar Grande desde un punto completamente nuevo para nosotros (el tramo Antofalla - Cono de Arita no lo conocíamos).
El camino que va del Cono de Arita a Tolar Grande, que conocíamos, lo encontramos en mejor estado. De hecho yo le había advertido a Fernando que ese tramo del camino había mucho serrucho y que había partes realmente no tan buenas. Sin embargo para nuestra grata sorpresa, el camino se presentaba en bastante buen estado excepto por un tramo muy corto en el que persistía el molesto serrucho.



Tolar Grande está levemente cambiada, en sus rutas y caminos secundarios hay más transito de camionetas provenientes del turismo y de las explotaciones y exploraciones mineras de litio y boratos, se han mejorado un poco los caminos, hay luz durante las 24 horas cosa que antes se cortaba a la una y volvía a las siete de la mañana, se está ampliando el Refugio Municipal para albergar más turistas, pero también sufre problemas recurrentes con los cortes de agua - provenientes del "Tata" Macón - lo cual significa un problema importante a tener en cuenta y se hace necesario e imperioso que en una zona donde llueven apenas 100-150 mm anuales que se lleven a cabo más obras de infraestructura y una planificación a mediano y largo plazo adecuada.
Los Tolareños no nos esperaban ese día ya que habíamos pautado llegar desde Antofalla el día domingo 22  con una camioneta del pueblo. El hecho de haber conocido en el camino a Morena y a Fernando cambió los planes con lo cual había sido todo una sorpresa llegar y reencontrarnos con la gente.
Apenas pisamos suelo Tolareño nos encontramos con viejos amigos, gente a la que el paso del tiempo no logró  borrarla del recuerdo. Así fue que vimos primero a María de quien pensé seguía en el Refugio Afa - Puna, ella me comentó que era Inés Flores quien se encontraba a cargo del Refugio y me indicó la casa. También nos encontramos con Lorenzo con quien estuvimos y nos hizo la "gauchada" de llamarla por teléfono con lo cual quedó todo arreglado, lo único que teníamos que hacer era pasar por la casa y hablar con ella directamente.
Acto seguido Lorenzo nos cuenta que hay una pareja de turistas que los conocen por Facebook y que quieren conocerlos en persona.  La verdad es que no podíamos creer que una red social nos permitiera conocer a Cristina y Rodolfo en un paraje tan distante de la Argentina!!!
Sinceramente no entendemos realmente todavía como fue que no tenemos una foto junto a ellos.
Lorenzo nos cuenta que en los últimos tiempos hubo mucha gente que se acercó gracias a las fotos que subimos a internet. "Nooo, ustedes son muy conocidos" nos dice. Sin dudas, y no es falsa modestia, no salimos de nuestro propio asombro.
Vamos a la casa de Inés quien estaba almorzando y festejando un cumpleaños y arreglamos el tema del alojamiento ($ 70,- por persona).
Era poco más de las 14.30 horas cuando por fin teníamos todo arreglado. Morena y Fernando me preguntan por Mina La Casualidad y por el camino a los que les dije que no había problema por ello. Dimos aviso de nuestro destino y con la aclaración hecha a Fernando y Morena de no apartarnos del mismo nos fuimos a Mina La Casualidad.


8 de mayo de 2009

EN EL CAMINO A MINA LA CASUALIDAD.


En el camino a Mina La Casualidad nos hemos encontrado con un paisaje que no alcanzan las palabras para describirlo.
Salimos de Caipe por el tramo de la Ruta 27 que se encuentra asfaltado. En un principio nos acompaña parte del Salar de Arizaro del cual allí obtuvimos una de las mejores vistas.
La Ruta 27 allí se encuentra asfaltada. Se trata de un camino angosto con una cinta asfáltica que pese a las inclemencias del tiempo y la falta de mantenimiento permite a que la camioneta transite a unos 60 Km/h promedio. Es cierto que la ruta no se encuentra en las mejores condiciones y que hay zonas de derrumbes, zonas con algunos pozos, zonas en donde la escasa vegetación ha ganado un pequeño lugar entre las rajaduras del asfalto, pero también es cierto que se puede andar medianamente bien.
Seguimos por la ruta, ya abandonando el Salar de Arizaro y esa vista imponente que desde allí se tiene, para seguir en la inmensidad de esas coloridas montañas donde se mezclaban el color de la tierra gris plagada de pozos de topos, con rojos, ocres y algunos pastos amarillentos o de un verde pálido. En la ruta también podían apreciarse algunas vicuñas que salían disparadas ante nuestra invasora presencia, pero sin lugar a dudas la presencia más llamativa fue la de un zorro que paseaba tranquilamente por la ruta hasta que habiéndose percatado de nuestra presencia emprendió una rápida huida. El pobre siempre tan perseguido por la raza humana en su ambición por su maravillosa piel se sintió en peligro, del cual solo ha sentido tranquilidad cuando estaba allí arriba en la montaña. Allí esperó a que nosotros sacáramos nuestra arma: la cámara fotográfica que lo retrataría como un centinela en la inmensidad de la puna.


Seguimos camino y bajo un cielo cada vez más azul podíamos disfrutar de los cientos de colores que nos ofrecían las montañas y esa absoluta soledad conmovedora de la Puna. Seguían sucediéndose más y más paisajes, más y más vicuñas que pastaban al costado del camino, el paisaje cambiaba a cada segundo y no podíamos dejar de mantener la tensión y la atención al mismo porque cada imagen, cada segundo que lográbamos captar con nuestra vista eran para vivenciar con todos los sentidos.


Ya en la zona más alta de la ruta y antes de bajar a los 3900 metros sobre el nivel del mar en la que se encuentra el campamento minero de La Casualidad nos encontramos ante la imponente vista del Salar de Río Grande. Allí ante la maravillosas montañas de azufre nos tomamos unas fotos juntos y también junto a nuestro gran amigo el guía Lorenzo Pilar Martínez, habitante de Tolar Grande.


El Salar de Río Grande se explota sulfato de sodio. A lo lejos se pueden ver las amarillentas crestas de Mina Julia, lugar de donde se extraía el azufre que se procesaba en el campamento de La Casualidad y que desde allí se transportaba a Caipe en camiones y desde Caipe en tren a Salta y a Buenos Aires. Sin dudas otros tiempos.
El Salar de Río Grande nos indica también la proximidad a Mina La Casualidad. Ella allí nos esperaría triste y solitaria.
Hacía allí fuimos...

29 de abril de 2009

SALAR DE ARIZARO.

Durante el viaje hemos hecho varias veces de un raconto de los salares que conocíamos y en efecto no son pocos. El primero en haber conocido fueron las Salinas Grandes en el año 2005. Durante el año 2006 conocimos el Salar del Hombre Muerto y el Salar de Antofalla, este es el salar más largo del mundo con 163 km. de extensión. En el año 2008 conocimos en Bolivia el Salar de Uyuni, el más grande del mundo, nada más ni nada menos que una extensión de blancura total de 12000 km2, o sea 58 veces la Ciudad de Buenos Aires.
Durante el año 2009 conocimos en Chile el gran Salar de Atacama pasando previamente en nuestro recorrido hacia el vecino país por la Ruta Nacional 52 y conociendo el Salar de Olaroz y el de Jama y en Chile el de Quisquiro y el de Pujsa. El Gran Salar de Atacama es el salar más grande de Chile y el segundo del mundo.
A nuestro regreso hacia Argentina conoceríamos algunos salares más como el de Pocitos o Quirón, la Salina de Tolar Grande, el Salar de Río Grande y el Salar más grande de Argentina y el tercero más grande del mundo: El Salar de Arizaro.
El lector de este blog dirá pero estos locos no tienen otra cosa que conocer salares?, pues bien consciente o inconscientemente hemos conocido el podio de los tres salares más grandes de este planeta, a saber, Uyuni (Bolivia), Atacama (Chile) y Arizaro (Argentina). Como si esto fuera poco también el más largo del mundo: Antofalla (Argentina).
En esta ocasión nos corresponde hablar del Salar de Arizaro que como habíamos dicho en una entrada anterior su nombre debe origen a un vocablo de origen Kunza que significa dormidero del buitre, en alusión a que allí llegaban los cóndores en búsqueda de osamentas del ganado que perecía en su penoso viaje a Chile. También Arizaro puede devenir de la palabra Quechua Ari Saru, el cual significa huellas hirientes, en alusión a que los arrieros que transitaban a Chile debían atravesar este inmenso salar dejando sus pies lastimados y su calzado roto por el filo de los cristales de sal. Su superficie total es de 1500 km2 o sea unas 8 veces menos que el de Uyuni y unas 7,5 veces más que la Ciudad de Buenos Aires.
Este salar posee una antigüedad entre 5 y 10 millones de años en el Mioceno Superior (Era Terciaria) y se cree que se trata de antiguos lagos salados de origen volcánico sin salida que fueron evaporándose dejando la salinidad en el suelo.
Tuvimos la suerte en la excursión de cruzar el Salar de Arizaro de este a oeste y de sur a norte, razón por la cual hemos podido comprobar que en su vasta geografía existen diversos paisajes: algunos ampliamente blanquecinos y otros que presentaban mucho sedimento, tornándolo una mezcla entre el color rojizo de la tierra con el blanco de la sal. También con extrañas formaciones en el medio del salar de pequeños volcanes que no se han desarrollado como el que pudimos apreciar desde Caipe con forma de herradura o el Cono de Arita, símbolo indudable del Salar de Arizaro.
De los lugares en sí y de las anécdotas de viaje lo dejaremos para después. Ahora los invitamos a que disfruten de algunas imágenes de este lugar impagable.

Estas primeras dos fotos corresponden a la zona del Salar de Arizaro no bien se sale de Tolar Grande.

En las cercanías de Caipe.

El Salar de Arizaro desde Caipe.

Salar de Arizaro y el Cono de Arita.

El Salar de Arizaro visto desde el Cono de Arita.