1 de junio de 2008
VOLVIENDO A ARGENTINA.
13 de marzo de 2008
DESPIDIENDO A TUPIZA, DIA 1 EN EL DESIERTO.
Luego de sacar algunas fotos seguimos viaje, por momentos el camino resultaba algo duro y al cabo de estar como unas dos horas de camino volvimos a tener nuestro segundo infortunio: la misma rueda vuelta a pinchar. Dos gomas pinchadas esta vez parecíamos sonados ya que encima el diagnóstico fue que la rueda era inservible. Hilarión, que no es un improvisado, se arremangó y le puso parche a la rueda, gracias a ello pudimos seguir, previo al almuerzo que hicimos aprovechando la parada obligada. Sin embargo ya estábamos advertidos una rueda más que tuviera problemas equivaldría a estar lisa y llanamente en el horno con papas.
El paisaje del altiplano pese a su supuesta monotonía es constantemente cambiante ante la mirada aguda. A lo largo de este se pueden observar distintos colores, manadas de llamas, rebaños de ovejas, cabras, burros, algunos suris que corren rápidamente a mimetizarse entre las rocas y la pobre vegetación de altura, huidizas vicuñas, pequeños ríos, mucho sol y también amenazantes nubes ennegrecidas que avisan la pronta presencia de las tormentas de verano con sus temibles rayos que pueden visualizarse desde kilómetros de distancia. Fue así que con la tormenta en ciernes es que pinchamos la tercer rueda en el día...noticia más que fatal ya que no contábamos con auxilio. Todavía no habíamos llegado a San Pablo de Lípez y mucho menos a San Antonio de Lípez, lugar donde descansaríamos y se harían los arreglos pertinentes. Todo parecía encaminarse a que tuvierámos que esperar largamente a que otro contingente nos alcanzara pero por suerte esta espera no duró más de 20 minutos. La solidaridad entre los choferes de distintas empresas es una regla que se mantendría todo el viaje ya que quedarse en el medio de la nada no es algo lindo para nadie.
Desde este lugar y hasta San Antonio de Lípez la amenazante tormenta dejó de ser una amenaza para convertirse en una realidad, algunas veces con mayor intensidad otras con menor intensidad.
La lluvia, que se hizo más intensa durante la noche, hacía peligrar posibles destinos del día siguiente eso fue lo último que nos dijo Hilarión antes de despedirnos. Sin embargo, eso solo sería posible dilucidarlo en el camino y para ello nos levantaríamos temprano a las 5 de la mañana al día siguiente.
6 de marzo de 2008
PISANDO SUELO HISTORICO: SUIPACHA.
Al principio el chofer del taxi no hablaba mucho pero poco a poco se fue prendiendo en la conversación y contestaba a nuestras preguntas. Mientras tanto descubríamos a nuestro paso una parte más del majestuoso paisaje Tupiceño: el valle encantado.
ALEGORIA A SUIPACHA
De: Jesús Mamerto Alfaro A.
Campanas de gloria y esperanza
Resuenan en los confines de la patria,
Es América que grita ante el mundo entero
Que aquí en Suipacha se inició la libertad.
Nuestros campos se regaron con la sangre
De valientes Chicheños y Argentinos
Libertad fué el grito sacrosanto
Que cubrió la gloria al vencedor.
Oh Chicheño hombre altivo y soberano
De cuantos hay en este suelo Suipacheño
Tienes un alma pura y generosa
como de noble madre y tierno niño.
Eres orgullo de los Chichas y de América
Oh Suipacha crisol de libertad
Eres soberbio y altivo en tu ausencia
Eres fuerte y grande vencedor.
Hoy tus hijos recogemos tu ejemplo
De heroísmo valor y lealtad
Recordamos con orgullo tu pasado
Y juramos defenderte hasta morir.
Balcarse, Arraya, Medinaceli y Moto Mendez
Corazones forjados en el yunque
Hoy los pueblos rinden homenaje
Y os dicen reverentes
"América a los vencedores en Suipacha".
3 de marzo de 2008
LOS ALREDEDORES DE TUPIZA.
Si Tupiza le dicen la Joya bella de Bolivia tiene un porque. Sus alrededores magnifican aún más el bello paisaje urbano de dicha ciudad. Sabiendo de ello decidimos con Roslie hacer una cabalgata liviana de tres horas.
Salimos temprano del hotel con Rubén quien iba a oficiar de guía. Desde el hotel nos fuimos hacia las caballerizas en donde se encontraban los mansos caballos que nos llevarían a la Quebrada de Palmira, el Valle de Machos, la Puerta del Diablo y por último al Cañón del Inca, lugar en donde finalizaba la cabalgata. Todo ello se encuentra al sur de Tupiza.
Junto con nosotros estaba Jennifer una turista Canadiense quien viajaba sola por América Latina. Al principio no hablaba demasiado pero de a poco se fue "soltando" y conversando animadamente con nosotros y con Rubén.
Al subirnos Axel protagonizó el show aparte para las risas de todos dada su falta de agilidad. Roslie entretanto tenía un poco de miedo, sin embargo, ese miedo inicial se fue disipando rápidamente.
Bordeamos las vías del Ferrocarril y como a los 700 metros de la salida tomamos un camino de tierra a mano derecha. Ese camino era el que nos introducía a la maravillosa Quebrada de Palmira.
El paisaje Tupiceño con sus coloridas montañas y sus verdes sembradíos nos acompañan en una primera instancia, instancia que luego cambiaría por coloridas montañas y vegetación xerófila. En el camino desgraciadamente hay también un basural a cielo abierto que esperemos las autoridades de Tupiza hagan algo por él ya que afea el hermoso paisaje.
El Valle de Machos se nos presenta entre las hermosas y coloridas montañas. Estas formaciones rocosas, moldeadas por acción del agua y el viento, son objeto de curiosidad de los visitantes dada sus formas fálicas que recuerdan al sexo del hombre. Sin vueltas su formación rocosa más representativa se llama la poronga.
Ya entrados en la Quebrada nos encontramos con la Puerta del Diablo, curiosa formación rocosa que se asemeja a una puerta propiamente dicha. El entorno del paisaje le otorga a esta puerta su nombre. Allí Rubén nos cuenta que hasta hace unos 15 años atrás dicha formación se encontraba entera en su parte de arriba pero que la acción de la naturaleza hizo que este se viniera abajo, quedando esta especie de puerta separada por un gran agujero.
El plato fuerte de la cabalgata estaba por venir y llegó en su tramo final al llegar al Cañón del Inca, a 8 km. de la ciudad. Allí desensillamos y seguimos caminando por dentro del cañón hasta dar con una vertiente de montaña que caía de las rocas formando una pequeña cascada. La maravillosa naturaleza nos regalaba uno de los paisajes hasta ahí más lindos que vimos en Bolivia.
Sin lugar a dudas Tupiza tiene muy bien puesto su nombre de Joya bella de Bolivia.
27 de febrero de 2008
TUPIZA: LA JOYA BELLA DE BOLIVIA.
En sus alrededores se destacan la Quebrada de Palmira, la Puerta del Diablo, el Cañón del Inca, la Quebrada de Palala, Valle de Machos, los parajes del Angosto, Entre Ríos y El Sillar. Se tratan de parajes que no distan más de 12 o 15 Km. del pueblo.
Tupiza es un pueblito apacible enclavado a 98 Km. de Villazón y a 2900 metros sobre el nivel del mar y que cuenta con algo más de 24.000 habitantes. Se trata de la cabecera de la Provincia de Sud Chichas.
Los precios en Bolivia son realmente económicos, y si bien el hotel tenía un precio alto para la media de los hoteles en Bolivia, en comparación con hoteles del Noroeste Argentino todavía es muy económico.
Durante la batalla de Suipacha que se libró el 7/11/1810, con tropas al mando de Juan José Castelli y que significó el primer truinfo de las fuerzas patrias de lo que luego sería nuestro país, los Tupìceños tuvieron una importante participación en la contienda. Tal es así que el Gobierno naciente, la Primera Junta, envió una bandera con la inscripción "La Patria a los vencedores de Tupiza" y dejó utilizar a los lugareños un brazalete esta leyenda. Esta bandera fue objeto de curiosidad por nuestra parte de poder verla pero lamentablemente nos fue imposible. Los datos recabados previamente sumado a los pocos datos que conseguimos tener allí nos impidieron dar con ella.
Una curiosidad más es que por Tupiza vagaron dos famosos bandidos Norteaméricanos que también estuvieron por territorios de la Patagonia Argentina y por Chile: Butch Cassidy y Sundance Kid. Este lugar fue su morada final ya luego de un millonario asalto a una empresa cuyo dinero era de los trabajadores fueron muertos por fuerzas policiales.