14 de julio de 2008

DISFRUTANDO HASTA EL ULTIMO MOMENTO.

Salimos de Purmamarca a las 16 horas y llegamos a las 17.15 a San Salvador de Jujuy. Nos quedaban aproximadamente un poco menos de tres horas, atrás había quedado el hermoso día en Purmamarca el cual cambiamos por una San Salvador de Jujuy que se empecinaba en aguarnos el último momento de nuestras vacaciones.

Rápido de reflejos y sin mapas pero con un gran sentido de la orientación, Axel, tomó la iniciativa de salir de la terminal y enfilar hacia el centro de la Ciudad.
Caminando por la Ciudad, Axel, se sentía como un pez bajo el agua, como si fuera que viviera allí, sin dudas una gran virtud y una muy buena memoria para registrar una parte importante de los principales lugares de la ciudad en tan poco tiempo sin ningún tipo de ayuda de mapas.
Mientras caminábamos hacia el centro, una fina lluvia veraniega nos detuvo en nuestra marcha. Al llegar a la Calle Belgrano nos encontramos con la nueva peatonal de una cuadra que en el 2005 no existía. Sabíamos de su existencia, sin embargo, no la conocíamos. Tuvimos el gusto de pasear un rato por ella hasta que debimos correr en búsqueda de un refugio de la lluvia.

A los cinco minutos volvió a dejar de llover, seguimos esta vez caminando en dirección a la Catedral, lugar que nos sirvió una vez más de refugio de la molesta lluvia que se abatía sobre la ciudad. Así fue como fuimos de a poco recorriendo: la zona de la Casa de Gobierno, la Plaza Belgrano, el antiguo Cabildo, la Calle Belgrano, la Iglesia de San Francisco, la Casa de Lavalle.


Parecía increíble que en término de 65 km. hubiera tanta diferencia en cuanto al clima: Purmamarca brillante y con cielo despejado, San Salvador de Jujuy con un cielo absolutamente cargado de tormenta y color plomizo.

Hubo también un tiempo para tomar algo caliente mientras la lluvia nos impedía pasear, hubieramos querido hacer otra cosa pero era lo que el tiempo nos permitía hacer. Llegado el momento fuimos retornando lentamente a la terminal primero quedándonos en el paseo lindero al Río Xibi Xibi, como en nuestra despedida de Jujuy en el 2005, y luego en un barcito cerca de la terminal donde aguardamos el momento de partir.

Así terminan nuestras vacaciones, así es como nos despedimos con un siempre "hasta luego" respecto de esta maravillosa tierra, de sus colores, de su magia y de su gente.


¡Chau Jujuy, ya volveremos a verte nuevamente!
Publicar un comentario