10 de marzo de 2012

DE ANTOFALLA A TOLAR GRANDE.

Antofalla comienza a quedar atrás y Tolar Grande es nuestro próximo destino.Teníamos dos opciones para hacerlo una de ellas es por Antofallita bordeando el Salar de Antofalla y la otra es la vía que finalmente tomamos que es tomando la variante que asciende entre las montañas,  pasando cerca del Puesto Caballo Muerto.
Todo el mundo en Antofalla desaconsejó tomar el camino a Antofallita con lo cual optamos por la otra alternativa. Adicionalmente nos han dicho que había algo de serrucho en algunas partes pero que en líneas generales el camino no presentaba ningún inconveniente. Esto mismo ya habíamos escuchado el día anterior de parte de una camioneta 4x4 que venía de Tolar Grande y que la encontramos en la bajada hacia Antofalla con lo cual la información con la que disponíamos estaba más que confirmada.
El GPS de Fer y Morena marcaba que llegaríamos a las 13 horas a Tolar Grande sin tener en cuenta las paradas en el camino que haríamos. Así fue como salimos apenas pasadas las 9 horas de Antofalla.
Apenas salimos de Antofalla tenemos que tomar un camino con una fuerte trepada que asciende desde los 3200 a 3800 metros aproximadamente.



El mapa del recorrido marcado en línea rosada (Gentileza: Viajeros Mapas).

La vista del Salar de Antofalla desde allí es súblime. Seguimos en ascenso y observamos a nuestra izquierda la Vega de Antofalla y a nuestra derecha la Vega y el Cerro Tebenquicho. Hacia atrás nuestro el Salar de Antofalla y el Volcán Antofalla. 

 Salar de Antofalla.
 
Vega de Antofalla.

Cerro Tebenquicho.
Nuestro ascenso continúa y eso se nota no sólo en el GPS que nos marca con precisión la altura sino también en el viento fresco y el aire que comienza a ser cada vez más enrarecido. El paisaje pasa a tener más color con la presencia de paja ichu y coirones.




Mientras ascendemos notamos la presencia de un camino que a mi entender nos conduce al Puesto Caballo Muerto. En ese transitar miro a mi izquierda y veo algo blanco y negro que sobresale muy notoriamente del suelo. Les digo a los chicos "che miren eso que está a la izquierda que será?". No bien termino de decir esto observo que esa "cosa" despliega sus alas y remonta en majestuoso vuelo. Nunca antes habíamos visto un cóndor desde tan cerca. Sin dudas nuestra invasora presencia provocó semejante espectáculo quien se fue lo suficientemente lejos como para que no sea visto.


Después de trepar hasta los casi 4500, nuestro camino continúa ahora en bajada y se pueden observar algunas explotaciones abandonadas en el camino. 
Al llegar al límite con la Provincia de Salta tocamos bocina de la camioneta y nos bajamos a festejar por semajente hito. 

Este tramo no presenta mayores atractivos pero ya se puede divisar a lo lejos el blanquecino paisaje del Salar de Arizaro, el tercer salar más grande del mundo. 
Mientras transitamos hablamos de la historia del solitario habitante de Mina Arita, el Sr. Rodríguez, recientemente fallecido, de la oportunidad de utilizar las instalaciones de la Minera Mansfield si tenemos alguna "urgencia" y por supuesto del impresionante Cono de Arita y de lo hermoso que es hacer un trekking hasta allí. 
Seguimos nuestro camino y observamos el empalme de la huella que viene de Antofallita. A partir de este momento bordeamos el Salar de Arizaro y a nuestra izquierda están primero Mina Arita y unos metros más adelante la Minera Mansfield, las cuales seguimos de largo. El Cono de Arita se presenta hacia nuestra derecha y es sin dudas el atractivo estelar del paisaje. Tanto Fernando como Morena no podían creer lo que estaban viendo. 

Fernando se convenció de hacer el trekking, mientras que Morena y Roslie prefierieron contemplar la belleza del Cono de Arita desde la camioneta. Eran las 11.10 horas, habían pasado tan solo dos horas desde la salida de Antofalla. Sin dudas vamos con buen tiempo.


Antes ya si de emprender el camino al Cono de Arita vemos que viene de frente nuestro una camioneta de la Minera Mansfield quien amablemente nos pregunta si tenemos algún problema mecánico y nos invita por cualquier inconveniente a que usemos sus instalaciones.
Mientras Roslie y Morena disfrutan desde la camioneta la belleza del paisaje, Fernando y yo nos lanzamos a caminar hasta la base del cono. 


En el camino le voy contando que no es posible subir al Cono debido a la fragilidad de la superficie del mismo, el significado del vocablo Arita que en lengua Aymará significa "filoso" o "punzante" y el efecto de la termodilatación por la gran amplitud térmica entre el día y la noche que sufre la superficie del suelo.




Luego de un trayecto largo en el que íbamos juntos, me retraso para tomar distintas fotos. Fernando llega primero con algo más de 150 metros de ventaja y luego me espera para inmortalizar en fotos luego nuestra llegada hasta allí. Improvisamos un trípode y utilizamos el autodisparador.

El cielo se encontraba sin ninguna nube razón por la cual se podían ver claramente el Llullaillaco y el Socompa desde allí.

 Volcán Llullaillaco.

 Volcán Socompa.
 
Siendo las 12.05 horas, nos encontramos de vuelta  en la camioneta. Nos quedamos unos minutos más contemplando y continuamos nuestro camino hasta Tolar Grande. El GPS nos marcaba que llegaríamos a las 13.25 horas. En el camino decidimos no parar demasiado más que nada por privilegiar llegar, aprovechar para comer algo y luego seguir recorriendo. Una vez más como hace tres años atrás, la tercera mía y la segunda de Roslie, estábamos en Tolar Grande, el corazón de la Puna.

Foto de archivo Tolar Grande 2009.
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