18 de marzo de 2012

YO A VOS TE CONOZCO...

Viniendo del almacén con las empanadas calientes y con algunos que otros snacks más un agua mineral escucho una voz que me dice "Yo a vos te conozco". Levanto la cabeza y veo a un señor parado en la puerta del Refugio Municipal apoyado contra el marco de la puerta, que vuelve a decir "Yo a vos te conozco" señalando con al dedo, por las dudas miró hacia atrás...nada por aquí, nada por allá....le pregunto ¿a mi me dice? "Si, yo a vos te conozco".
Misterio, no logro reconocer a ese señor delgado, de aspecto jovial de pelo entrecano,  barba candado blanca y cigarrillo en mano que tendría por su aspecto unos cincuenta y pico. Estaba claro que me conocía porque me dice "Yo a vos te conozco" y yo aunque me trate de esforzar simplemente no lo conocía por lo menos en lo que era en el trato cara a cara. Acto seguido me dice "¿reconoces esta camioneta...enterrada?" la miro y me dice vos tenés algo así como 1500 amigos en Facebook. Quedaba claro que ya estaba tirando pistas y que me conocía de Facebook. 
Restaba saber de quien se trataba!!!
-"A ver hagamos una cosa si te digo un nombre serías capaz de saber quien soy?"
-"Si, por supuesto no es que sepa todos los nombres de amigos de Facebook pero recuerdo a muchos, la mayoría".
-"Alberto".
- "ALBERTO REGAZZONI QUE ALEGRIA CONOCERTE POR ACA!!!!"

Alegría, abrazos, sorpresa mayúscula y mucho júbilo siguió a ese misterioso dialogo en el que no lograba dilucidar de quien se trataba la persona que tenía enfrente, máxime a que en principio no sabía si me estaba hablando a mi o si era a otra persona.
Pero mirá que loco che encontrarnos acá en Tolar Grande, exclamo!!!
Enseguida terminamos de presentarnos, yo a Roslie y él a su señora esposa.
Habían llegado cerca del mediodía, momentos en que nosotros estábamos en los Ojos de Mar. 
Sin dudas el impacto cuando conoces una persona de la red social a la que no conoces es fuerte y así lo sintió Alberto quien no salía de su asombro en conocer a uno de sus "amigos virtuales" en un paraje tan distante de nuestra Argentina. Por mi parte, la primer sensación que sentí al tener a Alberto enfrente fue realmente extraña. Por un lado nunca había hablado por chat o por cualquier otro medio "virtual" ni pautado con él encontrarme en el viaje por lo cual ha sido una completa y hermosa casualidad encontrarme en el camino. Por otra parte existen siempre sensaciones de haberlo conocido por haber leído o visto fotos en la red social o haber intercambiado opiniones en el Facebook y aunque claramente no es lo mismo, uno lo incorpora porque sabe que detrás de esa "virtualidad" existe una persona que expresa claramente pensamientos, sentires, pasiones - en este caso ampliamente compartida por la Puna y todo el Noroeste Argentino -. Sin dudas lo más loco y sorprendente, fue haberlo conocido en un lugar sumamente distante y pequeño de nuestra amplia geografía.

- "Que loco conocerte por acá!!!", le digo a Alberto.

Lo que sigue mientras comemos es un dialogo sobre temas diversos. Durante la noche también nos juntábamos en casa de Lorenzo y allí continuaban nuestro intercambio de experiencias y anécdotas.
Sobrevolaba en todas estas conversaciones la presencia de otro gran amigo a quien tuve el gusto de conocer y viajar junto a él en el año 2009 en lo que dimos a llamar la Transpuna: Chugo quien con su Renault 12 se aventuró recientemente en una mega travesía por la Ruta Nacional 40, su otra gran pasión.
Sin dudas la presencia de Alberto me hizo recordar los excelentes momentos en tierras Puneñas que pasé junto a Chugo, Déborah y Juan, especialmente en pueblos como Paicone, donde Chugo le ha tributado un hermoso video

Esta es sin dudas una de las hermosas experiencias del viaje, haber conocido a gente que sin quererlo nos hemos cruzado en el camino. Primero las casualidades nos llevaron a conocer un grupo de chicos con los que compartimos un hermoso viaje a Antofagasta de la Sierra e incluso excursiones Eduardo, Mariela, Mariela, Olga, Verónica y Marcos. Luego Morena y Fernando con quienes tuvimos el gusto de transponer la Puna desde Antofagasta de la Sierra a Tolar Grande pasando una noche en Antofalla, luego Cristina y Rodolfo con quienes muchas veces interactuamos en Facebook o en en sitio de la Revista Lugares, luego con Patricia y Jean Claude y ahora con Alberto con quien también sin querer el camino nos llevó al encuentro.

El camino ha logrado en este viaje cosechar muchos amigos, uno de ellos es sin dudas Alberto. 
Por eso amigo Alberto este posteo va dedicado a vos y en tu nombre, que sintetiza a otros grandes amigos, a todos los amigos que vamos cosechando en el camino.

Abrazo y buenos caminos!!!

En Mina La Casualidad junto a Alberto.

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