






El camino a Iruya se presenta empinado y angosto llegar hasta allí implica subir una cuesta hasta los 4000 metros y luego descender entre hermosas montañas y bellísimos paisajes hasta los 2700 metros vadeando ríos y disfrutando del inmenso cielo azul cosa que en el camino de ida no pudimos disfrutar. La altura máxima de dicha cuesta se llama Abra del Condor y esta es la que señala el límite entre Jujuy y Salta. Desde allí son 21 km. hasta Iruya en bajada, los 21 km. más inolvidables de paisajes que hayamos podido ver.









Las Salinas Grandes en la Provincia de Jujuy nos invitaron a vivir un paisaje de ensueño, obligarnos a imaginarnos si es que estabámos en la tierra, si es que estábamos soñando, si es que era real!!!, un paisaje único en donde la naturaleza protagoniza uno de los escenarios más hermosos de la Tierra, en donde la soledad, la inmensidad, la desolación, el manto blanco de las salinas, los sentidos y las sensaciones de creer que uno está en la luna o en un verdadero desierto hacen de este lugar un lugar único, irrepetible y seguro un lugar que difícilmente las retinas y la memoria puedan olvidar.














Cerros pintados con la "Paleta del Pintor" eso es lo que hay en Maimará, un pueblo unos kilómetros al sur de Tilcara, un pueblo que combina estos colores hermosos con la agricultura en sus valles, con el paseo de sus animales por sus senderos, con un lugar cuya infraestructura es la de un pueblo que quizo ser ciudad pero que la falta del tren se lo impidió. Estuvimos solo un rato, pero bastó ese rato para retratar en nuestra vista los multicolores cerros de Maimará que veníamos viendo en el camino desde la Posta de Hornillos, allí, subimos al cerro en donde está el Antigal de Hornillos. Finalizando nuestro recorrido, ya sobre la ruta, en la salida del pueblo de Maimará, los cerros se ven con las manchitas blancas de las tumbas de quienes allí vivieron alguna vez, en efecto el cementerio de Maimará dá aún un toque pintoresco a los cerros. Maimará por donde se la vea es siempre linda y sus cambiantes colores de la Paleta del Pintor no los olvidaremos.

