30 de junio de 2009

ANTEULTIMO DIA EN...











Eran las 8 de la mañana y habíamos hecho todos los preparativos para irnos al Dique Cabra Corral. Nos fuimos a la parada de colectivos y allí tomándote un colectivo de línea iríamos rumbo a otro de los lugares que ni teníamos en la mente ir. Una vez llegados a la parada de colectivos nos miramos y ambos pareció que transmitíamos la misma idea: no teníamos ganas de ir allí. Fue así como nos dijimos "che y si nos vamos para Purmamarca". Cruzamos la calle, fuimos a la terminal y habiendo llegado allí 8.58 descubrimos que había un colectivo de flecha bus que salía a las 9.00 horas rumbo a San Salvador de Jujuy: justo a tiempo. Una hora y media después estábamos en San Salvador de Jujuy tomándonos a los 10 minutos un colectivo a Purmamarca.
Nuevamente y ya por cuarta vez visitamos este hermoso pueblito - muy cambiado de por cierto - al que tanto queremos.
La belleza extraordinaria de esos cerros aún cautivan pese a que los cambios devenidos con la "modernidad y el auge que trajo consigo la Declaración de la Unesco", cambios muchos de ellos negativos porque le han hecho perder gran parte de la originalidad que esta tenía.
Esta realidad la constatamos con la aparición de nuevos hoteles y construcciones, una galería comercial y algunas cosas que no respeta ni la más mínima idioscincracia del lugar. Desgraciadamente cuando uno entra a uno de estos negocios lo que primero denota es que no se trata de gente del lugar. Uno con solo hablar un poquito se da cuenta que se tratan de gente que es de Buenos Aires y que poco tienen que ver con los Purmamarqueños, que vinieron a hacer negocio y que poco le dejan a la comunidad.
Vimos muy cambiada a Purmamarca este verano pasado y sin lugar a dudas ha sido para peor. Allí nos encontramos con una chica que trabaja en el Hostal La Posta de Purmamarca quien nos reconoció de inmediato y a la que saludamos y nos contó que ella se tuvo que mudar más hacia la entrada de la ruta porque los alquileres de una casita mínima salía 1000 pesos y que incluso le llegaron a pedir más.
Purmamarca linda parecía no estar tan linda como en otras oportunidades, sin embargo, fue nuestra gran despedida de estas hermosas tierras del norte de nuestro país caminando por sus cerros, sus callecitas y disfrutando de tanto colorido.
Esperamos verte una vez más linda Purmamarca, eso si, un poco más linda de lo que en este verano pasado la hemos visto.

13 de junio de 2009

AHI NOMAS DE LA CIUDAD DE SALTA, EN LA QUEBRADA DE SAN LORENZO.











A escasos 11 kilómetros de la Ciudad de Salta se encuentra uno de los lugares más hermosos que tiene Salta. La verdad hay que decir que Salta es verdaderamente hermosa toda.
A San Lorenzo nunca habíamos ido, y ni siquiera lo teníamos en nuestros planes iniciales, pero en esta oportunidad, con varios días que teníamos demás en la Ciudad de Salta, decidimos tomar un colectivo y por la módica suma de $1,25 cada uno emprendimos viaje a la Villa de San Lorenzo y a su hermosa Quebrada.
Allí nos esperaba un hermoso y cristalino río San Lorenzo que riega el suelo salteño a su paso y permite la proliferación de cientos de especies vegetales y animales a su paso.
De la Villa de San Lorenzo podemos decir que es un lugar que claramente forma parte del patrimonio de las clases adineradas de Salta con casas estilo colonial, prolijas arboledas, calles absolutamente limpias, jardines amplios y floridos y con muy pero muy poco ruido.
A lo alto de la Villa se encuentra la Quebrada de San Lorenzo lugar que cuenta con algunos restaurantes, una pequeña feria de artesanos, puestos de comida y algunos lugares como para poder comer comodamente al aire libre con mesitas y sillas.
También existe en el seno de este hermoso lugar una Reserva Natural Privada a la que accedimos previo pago de $ 15,-.
La reserva es una propiedad privada dedicada al turismo y a la conservación de la naturaleza. Tiene una superficie aproximada de 2300 hectáreas y representa una parte del bioma conocido como Selva Tucumano-Boliviana o Yungas. En ella se puede transitar por un sendero de 1.9 Km. de extensión que tiene 11 paradas a través de las cuales permitirá comprender la importancia y la necesidad de preservarla. Para ello en la entrada se les entrega un folleto del autoguiado que explica en forma detallada todas y cada una de las paradas, como así también las especies vegetales que se pueden avistar en cada una de ellas.
Luego de caminar y disfrutar de todos y cada uno de estos parajes, de escuchar el hermoso canto del agua al pasar y de transpirar como nunca en 10 días, decidimos tomar rumbo a un barcito donde comimos una ricas y jugosas empanadas de carne cortada a cuchillo.
Caminamos un poco y nos fuimos a hacer una agradable cabalgata. Al llegar a la parte más alta de la finca en donde nos encontrábamos haciendo la cabalgata podíamos divisar toda la Villa y más allá la hermosa Ciudad de Salta.
Ya al atardecer nos fuimos nuevamente a la Ciudad de Salta donde cenaríamos para así encarar al día siguiente nuestro anteúltimo día de vacaciones.

7 de junio de 2009

NUEVAMENTE EN LA CIUDAD DE SALTA.






A las 18.30 horas y luego de un hermoso viaje con la Ford Ranger de la Municipalidad de Tolar Grande que nos llevó de vuelta, llegamos a la Ciudad de Salta. Estábamos absolutamente contentos por el viaje realizado, por los paisajes vistos y por esa gran sorpresa que fue la nieve. Nuestras ropas, el pelo y las mochilas estaban absolutamente sucias, teñidas del rojo de esas montañas maravillosas.
Llegamos al hotel y no bien nos instalamos nos bañamos y fuimos a dar un paseo por la peatonal Alberdi y por la peatonal Florida. Un gentío impresionante, autos que pasaban por todos lados!!!!
SACAME DE ACA POR FAVOR ME ESTOY VOLVIENDO LOCO DECIA AXEL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!.
Salta es una ciudad con mucho movimiento, con mucha vida, y en ella conviven el gran movimiento de una ciudad con todas las letras con la tranquilidad de pueblo. Sin embargo, el cambio de Tolar Grande y su absoluta soledad a Salta fue un impacto muy, muy grande. Ambos notamos ese abrupto cambio.
Contamos con varios días más de lo planificado en función de no haber podido quedarnos en Tolar Grande todo lo que hubiéramos querido hacer, razón de ello es que nos hemos quedado con las ganas de conocer más.
Al día siguiente decidimos quedarnos en Salta para no dejar un solo rincón de la Ciudad sin conocer (hay que tener en cuenta que en nuestra anterior visita en el 2006 hemos conocido gran parte de los lugares). Así fue que nuestra visita se limitó a museos, iglesias (La Viña, San Franciso, San Bernardo, la Catedral y San José) plazas (Belgrano, Guemes, Antofagasta, 9 de Julio, Alvarado), la Legislatura de la Provincia, El Parque San Martín, la calle Balcarce, el Paseo Guemes, la antigua estación, el mercado artesanal, entre otros lugares.
Por la noche frente a la plaza 9 de Julio decidimos cenar y pasarla lindo en la fresca noche salteña.
SALTA JUSTAMENTE DE NOCHE TAMBIEN ES HERMOSA.




Ya al otro día la cosa iba a cambiar y tomaríamos rumbo hacia la Villa de San Lorenzo. En el próximo post le mostraremos algo de esta belleza inconmensurable de la Yunga Salteña, ahí nomás a unos 11 Km. de la Ciudad.

31 de mayo de 2009

LA NIEVE....EN LA PUNA...Y EN VERANO!!!!

Si había algo que nos faltaba ver en la Puna no hubiéramos podido pensar que justamente ese poco se iba a tratar de nieve...en pleno verano. No nos cansamos de decir la Puna tiene esas cosas...esas sorpresas que te deparan y que te dejan "de la cabeza".
Estábamos en Salar de Pocitos cuando podíamos ver el Volcán Pocitos y el Quewar totalmente nevados. Sin lugar a dudas no teníamos pensado que a los pocos kilómetros de andar nos encontraríamos con el camino totalmente nevado.

Debido a la lluvia del día anterior (pareciera que desde la zona del Salar de Pocitos a San Antonio de los Cobres había llovido con mucha más intensidad) el camino se presentaba anegado en algunos tramos, es por eso que José se lo tomó con mucha calma y puso a la camioneta con la doble tracción y a seguir.


En el camino pasamos por una Estación Laguna Seca tan fantasmal como cuando la vimos a la ida. Todavía hasta allí los rastros de nieve se presentaban en las cumbres montañosas, confundiéndose la nieve con las blancas nubes.


A medida que avanzábamos y subíamos nos íbamos encontrando con más nieve, con llamas que pastaban confundidas ante semejante paisaje, en el medio de la nieve y el agua.


Cúan sabia es la naturaleza que trajo semejante nevada que luego se transforma en agua y que brinda la posibilidad de vida entre tanta áridez!!!.
Ya para ese entonces la nieve estaba muy pero muy cerca del camino...hasta que...


el camino era de nieve...y armamos el típico muñeco al que llamamos cariñosamente bufandín.

Y aquí les presentamos a nuestro compañero Bufandín!!!.


El camino totalmente nevado nos daría la mejor foto de todas sacada por nuestro amigo José Piu con nuestra cámara. Y este fue el resultado....


Ya en Salta el último día nos encontraríamos con que en la página 2 del diario el Tribuno saldría la foto.
La anécdota que fue muy graciosa fue que comprando a una chica unos regalos en el Cerro San Bernardo le contamos que estuvimos en Tolar Grande y que nos encantó y que vimos nieve a lo que ella nos dice que salió una foto de una llama en el medio de la nieve en la Puna.
-¿Dónde pregunta Axel?
- En el Tribuno, hoy, indica la chica.
Axel dirigiéndose a Roslie le dice:
"Gordi esa es nuestra foto"
Roslie decía "pero que va a ser nuestra foto, vos te crees que vos solo le sacaste una foto a una llama en un lugar nevado!!!"
Axel contesta "la verdad es que en el camino no había nadie...te apuesto a que es nuestra foto, dale vamos compremos ese diario ya".
La nota habla de dos turistas con nombres de fantasía ya que la nota la han armado desde la Secretaría de Turismo de la Provincia de Salta ya que este es un acontecimiento absolutamente inusual para la época. NOSOTROS FUIMOS ABSOLUTOS TESTIGOS DE ELLO.
Maravillados con semejante espectáculo seguimos nuestro camino a San Antonio de los Cobres pasando todavía por mucha nieve más.


Ya habiéndo pasado el Abra Alto Chorrillo la nieve empieza a desaparecer, y con ello, comienzan los deshielos que descienden de la montaña.


Al llegar a San Antonio de los Cobres con los restos de un "bufandin" todavía bastante conservado la gente no podía creer lo que allí arriba vimos con nuestros ojos.
La historia sigue con el camino a Salta, los paisajes hermosos de la Quebrada de Toro no podían ensombrecer lo que hacía unas pocas horas habíamos visto.

27 de mayo de 2009

DE TOLAR GRANDE A SALAR DE POCITOS.

Nuevamente nos volveríamos a Salta, pero previo a ello la Puna Salteña nos depararía otra grata sorpresa más.
Habíamos contado que había amanecido muy nublado y que durante la última noche en Tolar Grande había llovido. Esta lluvia se transformó en nevada en los altos de las montañas. Así fue como Tolar Grande nos ofrecía su última postal.

Con este paisaje nos despedimos y emprendimos camino por la Ruta Provincial 27. Tristes, con muchas ganas de quedarnos, saboreando los paisajes, deleitándonos con sus gamas de colores, pensando en vaya saber cuando volveremos a verlos...sin dudas el comentario fue a lo largo del viaje un "tenemos que volver....vamos a volver y escalaremos el Llullaillaco... o el Macón". Lo cierto es que esa sensación que compartimos a lo largo del viaje de vuelta junto a José fue una sensación de habernos quedado enteramente satisfechos por lo conocido, pero con ganas de conocer mucho más aún y así se lo hicimos saber.
Pese a esta sensación triste, contradictoriamente nos encontrábamos muy pero muy felices y aún nos faltaba por ver muchas cosas muy lindas.




Así fue como primero pasamos por el Abra de Navarro y pudimos ver el Macón nevado, luego pasamos por el Desierto del Diablo y las Siete Curvas en donde nos tomamos varias fotos, entre ellas las tres primeras con la postal de La Catedral de fondo y el Desierto del Diablo, más atrás y bien visible se puede apreciar las montañas nevadas. A esta altura José se mostraba tan sorprendido como nosotros de semejante nevada en pleno enero.
El camino luego se tornó un poco monótono en el Llano de la Paciencia razón por la cual aprovechamos para intercambiar opiniones e impresiones sobre el viaje con José.
A nuestra llegada a Salar de Pocitos el día se presentaba soleado y las montañas que tenemos por delante muy nevadas. En efecto, allí se levantaba el Quewar totalmente cubierto por nieve, ese mismo gigante que tres días atrás habíamos visto en un paisaje muy pero muy distinto.
Y así es como es la Puna, te sorprende, te atrapa, te enamora, de sus paisajes, de su soledad, de sus contrastes, de sus colores, de la fuerza de su naturaleza, arrolladora, salvaje, cruda y muy dura pero esencialmente maravillosa.


Pero si con esto creen que es todo...entonces esperen a ver la próxima entrada y verán que la Puna tiene cosas que seguramente no verán nunca en otros lugares...