9 de marzo de 2009

SOCAIRE.

Socaire se encuentra a 3300 metros sobre el nivel del mar y a 100 Km. de San Pedro de Atacama por la Ruta 23. Se trata de un pueblito de trescientas ochenta almas que se encuentra camino a la frontera con Argentina. Es además el último pueblo antes del cruce de frontera por esta carretera.


En este pequeño pueblo hemos estado visitándolo y recorriéndolo por término de una media hora aproximadamente, tiempo suficiente como para haber conocido hasta el último rincón. A esta media hora se le sumaron unos minutos más porque "se nos habían perdido los tres turistas Suecos" quienes habían tomado el camino de regreso hacia la entrada del pueblo en vez de ir hacia la salida.

Socaire antiguamente fue importante por sus minas de oro las que estaban cerca de la frontera. Hoy en día se caracteriza por su típica cocina Atacameña y sus artesanías. También en ella se pueden encontrar una hermosa plaza donde se centra la vida del poblado y una nueva y moderna iglesia y su antigua iglesia de la época de los Jesuitas. Curiosamente a este pueblito tiene una tercera iglesia perteneciente al culto Evangelista...hmmm...¿no será demasiado?.



Recorrimos el pueblo de punta a punta y casi en el final se puede apreciar la punta sur del Salar de Atacama la cual brinda una imponente vista de Peine, Tilimonte, las explotaciones de Litio, entre otros puntos, y cultivos que surgen gracias a las vertientes de montaña, una generadora de energía que abastece al pueblo desde esta vertiente y la antigua iglesia del pueblo contruida por los Jesuitas que realmente es muy pintoresca.


Andrés primero y Axel después se subieron por las estrechas escaleras del campanario y puedieron constatar que la campana que ostenta la iglesia era muy antigua y forjada en plata. Desde allí también tomó algunas fotos.

Luego de encontrar a los turistas Suecos seguimos camino rumbo a las Lagunas Miscanti y Meñiques pero antes de llegar a ellas.....


...CONTINUARA EN LA PROXIMA ENTRADA...

7 de marzo de 2009

LAGUNA CHAXA.





Nuestro camino continuó hacia la Laguna Chaxa. Ubicada en la parte oriental del Salar de Atacama esta zona es conocido como Sector Soncor. La misma se encuentra a 62 km. al sur de San Pedro de Atacama.
Dicha área del salar es una zona en la que predominan lagunas y vegas entre ellas está la Laguna Chaxa.
El Salar de Atacama en esta zona puede presentar una costra de cloruro de hasta 70 centímetros de profundidad, costras de trancisión que presentan formas polígonales al estilo de las de las Salinas Grandes y costras de sulfato las cuales también son lisas.
Pero sin lugar a dudas la estrella de este sector es la Laguna Chaxa donde cada año anidan flamencos rosados entre ellos las Parinas Chilenas, el Flamenco de James y la Parina Andina. Cada año se contabilizan las especies que allí llegan siendo predominante la Parina Andina y el Flamenco de James. También pueden llegar a apreciarse algunas otras aves como el Chorlo de la Puna y gaviotas.
El lugar muy bien cuidado y custodiado por la Comunidad Atacameña ofrece a sus visitantes un paseo ordenado, bien explicado a través de carteles explicativos, con buenas instalaciones y con el suficiente respeto a la vida animal que allí se alberga.
Luego de este recorrido, que incluyó una caminata de más o menos 30 minutos por el Salar, seguimos camino al último pueblo Chileno sobre la Ruta 23 antes de llegar a la frontera con Argentina...Socaire. Ese era nuestro próximo destino.

4 de marzo de 2009

TOCONAO.

Al término de la excursión al Valle de la Muerte y Valle de la Luna nos hemos planteado qué hacer y teníamos dos posibilidades:
1- Quedarnos descansando en San Pedro de Atacama para conocer bien los lugares y sus alrededores.
2- Hacer la excursión a las Lagunas Altiplánicas.
Elegimos esta última opción.
Temprano a la mañana siguiente nos pasaron a buscar con la camioneta para ir a la excursión que incluía a dos chicos de Chile (Andrés y su novia) y a tres turistas de Malmö (Suecia), una de ellos fue profesora de español, razón por la cual hablaba con fluidez el castellano, los otros dos no entendían una pepa.
Tomamos la Ruta 23 hacia el sureste. La ruta 23 se encuentra totalmente asfaltada y en un muy buen estado hasta el pueblo de Socaire, unos 100 km. de San Pedro de Atacama. A partir de allí el camino es de ripio y nos conduce nuevamente a Argentina a través del Paso Internacional de Sico, esto es, a través de la Ruta Nacional 51 de Argentina.
Volviendo un poco al tema que nos convoca en esta entrada, nuestra primer parada fue en Toconao. Se trata de un pueblo prehispánico ubicado a 38 Km. de San Pedro de Atacama y a 2475 metros sobre el nivel del mar. Dicho pueblo es la cuna de las comunidades Atacameñas ya que muy cerca, digamos que pegadito al pueblo se encuentra la Quebrada de Jere lugar que también hemos visitado pero a la vuelta del tour, luego contaremos algo sobre ello además de mostrarles algunas fotos de allí.
Toconao se encuentra en una zona muy propicia para los cultivos gracias a la importante presencia de agua que posibilita cultivos de frutales, vid y hortalizas. Lo que se dice un verdadero oasis.
También Toconao es célebre por su iglesia la cual posee una torre separada de la construcción principal. De la antigua iglesia no queda nada excepto por su torre que es original ya que merced a un gran terremoto la misma quedó destruida por completo.
Sin embargo la iglesia fue reconstruida en el año 1935 y hoy es Monumento Histórico Nacional.


Luego de visitar la pequeña iglesia visitamos algunos artesanos de los cuales nos llevamos algunos lindos recuerdos de allí.

De Toconao en sí no hay mucho más para ver así que luego seguimos viaje camino a Laguna Chaxa. Eso es parte de otra historia...

27 de febrero de 2009

VALLES DE LA MUERTE Y DE LA LUNA.

Llegamos de la excursión de los Geiseres del Tatio y del trekking en el Valle de Cactus al mediodía bajo un sol absolutamente radiante. A los 2700 metros sobre el nivel del mar y con un sol que cae casi en forma perpendicular a nuestras cabezas no es lo mismo que a 4300 metros. Allí el calor se hace sentir, y este, fue la tarde más calurosa de nuestra estadía...unos 41º C de sensación térmica.
Claro que este sol abrazador lo hemos aplacado a base de una muy buena hidratación y de un buen descanso en la sombra hasta que llegado el momento fuimos hacia la agencia para ir al Valle de la Muerte y Valle de la Luna.

Esta curiosa formación nos muestra un rostro de perfil sacando la lengua.

Ambos valles se encuentran muy cerca de San Pedro de Atacama y son geológicamente valles jovenes....unos 23 millones de años.

El origen geológico del Valle de la Muerte es un lago emergido, claro que la presencia de esta agua fue por acción del tiempo evaporándose quedando la sal. La lluvia y el viento ha hecho y sigue haciendo el resto dando origen a hermosas rocas, minerales y cerros compuestos de sal, yeso y arcilla.
Estos dos hermosos valles forman parte de la Cordillera de la Sal y en ella albergan diversos paisajes que invitan a quedarse embelezado con el mismo...y eso fue lo que nos pasó.
Para la visita de ambos primero fuimos al Valle de la Muerte. La historia de su nombre es realmente curiosa ya que el valle era conocido por sus historias de muerte y explotación. El Padre Gustavo Le Paige intentó darle un nombre menos tétrico y lo bautizó como Vallée de mardi (Valle de Marte, dado su coloración). Al no entenderse lo que decía la cartografía esta fue interpretada como vallée de la mort o Valle de la Muerte, nombre que quedó finalmente como oficial. Allí accedimos a un mirador maravilloso donde pudimos contemplar el Salar de Atacama en toda su plenitud.

Vistas del mirador del Valle de la Muerte.

Luego nos fuimos al Valle de la Luna en donde pudimos ver claramente las diversas capas de roca que se fueron acumulando geológicamante: agua, ceniza volcánica, yeso, sal, etc.

Pasamos también por una extraña formación rocosa llamada Las Tres Marías el cual es uno de los principales atractivos del lugar.

Acto seguido a la derecha de Las Tres Marías nos metimos en una pequeña caverna donde en absoluto silencio pudimos comprobar la termodilatación que no es ni más ni menos que la acción del calor, la roca y el agua. También allí habían rastros de una antigua explotación de sal de la cual es mudo testigo una casilla y unos agujeros de dinamita.

De allí nos fuimos a una zona conocida como Gran Cráter o Anfiteatro donde nuevamente pudimos ver todo el Salar de Atacama en todo su esplendor.

Tras nuestra visita al Anfiteatro seguimos entre grandes dunas de arena para luego acceder a la Quebrada de la Sal y pasear entre dos grandes formaciones rocosas separadas tan solo por unos 4-5 metros entre si y atestadas de sal, yeso, estalacticas y estalagmitas, cavernas y bajo un silencio absoluto solo perturbado por algunas voces y la termodilatación.

Nuestra última estadía en este valle fue sin dudas un final a todo color y contraste, subiendo a la Gran Duna para contemplar el atardecer. El sol caía y su espectaculo silencioso deslumbró a todos los que allí nos encontrábamos. Lentamente y en silencio el sol se escondía entre las montañas y los colores del paisaje cambiaban a medida en que el día daba paso a la noche.

Así fue como otro día pasó en San Pedro de Atacama.