11 de abril de 2012

ULTIMAS HORAS EN EL CORAZON DE LA PUNA.

Luego de visitar la hermosa Laguna de Santa María, lugar al que veníamos teniendo ganas de conocer desde el  año 2009 cuando visitamos por primera vez Tolar Grande, nos volvimos al pueblo.


Dejamos atrás el camino y emprendemos nuestra vuelta a Tolar Grande transitando el mismo camino por el que veníamos. El paisaje no nos deja de sorprender.






Así es que promediando las 12.30 horas estábamos de vuelta llegando a las puertas de Tolar Grande. El viaje había sido corto pero muy, muy intenso y sobretodo lleno de colores, paisajes, silencios...bien al estilo de lo que nos gusta.


En el camino le pregunto a Lorenzo que costo tenía hacer la Cueva del Hombre Muerto, un circuito también pendiente desde el año 2009 y que debido al "hueco" que teníamos por la tarde se imponía conocer. Así fue que arreglamos con Lorenzo de ir por la tarde a la famosa cueva. Hubo tiempo para tomar unos ricos mates en el refugio y luego almorzar previo a irnos de excursión.


Finalmente a las 15.30 horas partimos con Lorenzo hacia la Cueva del Hombre Muerto, distante unos 13 Kilómetros del pueblo. Les cuento un poco el túnel ataviesa un pequeño cerro a lo largo de 180 metros distribuidas en cuatro bóvedas y un puente natural y dentro del mismo hay formaciones de cristales de sal, estalactitas y estalagmitas. Hacía allí fuimos!!!










Comenzamos transitando la Ruta Provincial 27 hasta un desvío que apenas se puede divisar su huella. Pasamos por un cerro al que le denominan la teta y luego de transitar por unos cuantos metros, llegamos a la famosa cueva. Llevamos consigo cascos y por suerte estábamos provistos de una pequeña luz de emergencia que nos permitió transitar con comodidad el túnel. 
Al principio el túnel no ofrece ninguna dificultad, en el camino observamos distintas formaciones de cristales de sal, estalactitas y estalagmitas formaciones que ha demandado millones de años de trabajo de la naturaleza. Avanzamos hasta el puente, el cual es la última instancia entre la tercer y cuarta bóveda en donde  solo se puede pasar haciendo "cuerpo a tierra". Ya en la cuarta bóveda, la cual es tan amplia como la primera, la única dificultad - no tan grave -es la salida a la que hay que trepar por algunas piedras hasta el orificio. Sin dudas el lugar vale la pena conocerlo. 
Volvemos a Tolar Grande mientras la tarde comienza a dar sus últimos pincelazos. Lorenzo nos cuenta que hay nuevos visitantes y que nos conocen por las fotos del blog. Sorpresas que dan las redes sociales y este "mundo virtual".
Son nuestras últimas horas en el corazón de la Puna. Paseamos, visitamos uno y otro lugar, Axel recorre, se va a comprar yerba y se queda hablando con la almacenera, se engancha en las conversaciones y tarda como media hora cada vez que sale a hacer un mandado. En fin es a nuestro modo la despedida. 


Cae la noche y nos vamos a cenar a lo de Lorenzo, allí nos encontramos con Patricia y Jean Claude quienes al día siguiente se van para San Pedro de Atacama. Habían escuchado de un atajo que pasa por el Puesto Olajacal y atraviesa el Salar del Rincón hasta la intersección con la Ruta Nacional 51 a la altura de Catúa, pero es desaconsejado por un joven contador que trabaja para una minera y que estaba allí junto con dos "inversores".
Mientras cenamos e intercambiamos experiencias, brindamos y nos deseamos mutua suerte en los viajes que prosiguen, los inversores hablan en un tono muy alto de voz - como queriéndose hacerse escuchar - y con un acento inglés muy particular que no es típico ni del norteamericano ni del británico. Al final de su charla entre ellos, se retiran y saludan en un castellano apenas entendible en forma muy amable.
Quien queda junto a nosotros es el joven contador quien trabaja para una minera en su profesión. Nos dice "Vieron esos dos hombres que se fueron....bueno uno de ellos es..." - ahora no recuerdo si gerente o dueño u otro miembro de alto rango - "de los whiskys Jameson, Irlandés él, y el otro un socio Australiano, vienen a hacer inversiones por donde estuvieron cerca ustedes mañana van para el Salar de Incahuasi. Uno tiene como 80 años y el otro tiene 70 y pico vos los vieras tienen una polenta increíble, vienen a hacer inversiones en minería, a ellos no les importa compartir una mesa con extraños, no les importa sus paisajes, no les importa su gente, no les importa dormir en una habitación humilde, o levantarse a las 5, o sus familias, vienen a hacer inversiones, solo les importa la guita". En estas palabras que nos dejaron sin dudas estupefactos está escondida la lógica más cruda y perversa del capitalismo y de las "inversiones mineras" que se encuentran en boga en todo nuestro país y que sin lugar a dudas son parte del saqueo de nuestras riquezas.
Seguimos charlando con Patricia y Jean Claude hasta que llega Lorenzo y nos presenta a dos muchachos que son de Liniers y que querían conocernos ya que al decir de ellos cuando escribís "Tolar Grande" en el Google, Axel y Roslie están inmediatamente después de la página institucional de la Municipalidad. Hicimos la prueba y nos arrojó este resultado....



Nos quedamos largo rato en casa de Lorenzo, recordando, añorando el cercano tiempo transcurrido de experiencias, vivencias, emociones, paisajes, colores, soledades, tonos, silencios de Tolar Grande y sus alrededores, todo esto mientras la noche se hace cada vez más profunda y fría. Es la despedida de Tolar Grande, pueblo al que empezamos a dejar atrás para proseguir nuestro viaje por la Puna en nuestro camino inexorable hacia el fin del mismo.


Hasta la vuelta "Corazón de la Puna"!!!


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