21 de febrero de 2012

ANTOFAGASTA DE LA SIERRA, LA CASA DEL SOL

Es Jueves 19 de Enero, 1.15 horas. Al fin llegamos al fin a la Puna Catamarqueña, a la Casa del Sol, a Antofagasta de la Sierra. Es nuestro reencuentro con este hermoso lugar, de hermosos recuerdos y excelentes momentos vividos. Juntos hacía 6 años que no la visitábamos, Axel en su aventura por la Puna hacía hace 2 años y tres meses que no la pisaba. En ese momento dijimos que volveríamos...y lo hicimos.!!!
Una vez más aquí en este pedazo de rincón de nuestra Argentina tan distante como maravilloso, a reencontrarnos con gente tan maravillosa como orgullosa de su tierra. 
Bajamos del micro, cargamos nuestras mochilas y nos despedimos de los chicos quedando en encontrarnos a la mañana para ver que hacer. Había otra pareja de turistas que no sabían que hacer, ni donde alojarse con lo cual invitamos a que vengan a la Casa de Pascuala. Otro grupo ya habían arreglado con la hermana de Pascuala, Cirila.
Tarde, muy tarde, allí estaba la Reina de la Puna esperándonos junto a un chico que era de Tucumán al que nos traiciona la memoria de su nombre. Tomamos una sopa, charlamos un rato y nos fuimos a descansar.
Axel no pudo con su genio ni con su sueño y ya a las 6.15 horas se levantó sigilosamente, se abrigó bien y se subió al Cerro Amarillo a ver el amanecer de la Casa del Sol.


6.35 horas y Antofagasta de la Sierra todavía seguía a oscuras con un cielo que apenas comenzaba a clarear. Axel camina por sus calles como un gato por la noche hasta el Cerro Amarillo. En el camino encuentra algunas pequeños cambios respecto de Octubre de 2009.


El sol asoma de a poco, es un largo amanecer que se estira desde las 6.30 momento en que empiezan los primeros claros hasta las 7.35 en el que el sol asoma de su refugio entre las montañas. Durante ese lapso algunas montañas más altas ya se iluminan con su brillo, mientras otras permanecen en la penumbra. El frío, sin embargo, es denominador común con una temperatura que apenas roza algunos números sobre cero.



7.12 Horas en Antofagasta de la Sierra, la salida del sol está pronta pero aún no sale de su escondite en las montañas.
7.20 Horas el nevado Cerro Beltrán ya se ilumina con los primeros rayos del sol, pero no es hasta las 7.25 que el sol asoma entre las montañas.



7.25 Horas y este es el panorama de Antotafagasta de la Sierra.



Al mirar la vista panorámica que ofrece el Cerro Amarillo del pueblo, denoto la falta de la antigua antena satelital que se instaló en la década del 70.



Finalmente son las 7.35 horas y el sol por fin asoma detrás de esos hermosos cerros. El espectáculo que brinda la naturaleza no deja de sorprenderme una y otra vez. Antofagasta de la Sierra comienza a iluminarse y, con ello, queda cumplido mi objetivo de ver el amanecer. 




Así fue como después de una larga y paciente espera, me volví a la Casa de Pascuala. Allí ya estaban todos levantados, Roslie incluida, esperando para desayunar.
Mientras desayunamos charlamos con otros turistas que fueron durante la noche con nosotros a la Casa de Pascuala. Ellos tenían un programa de estadía muy corta en Antofagasta de la Sierra y con un presupuesto acotado por tratarse ya del final de sus vacaciones razón por la cual les recomendamos que hicieran básicamente los alrededores (recorrida por el pueblo, subir al Cerro de la Cruz donde se puede ver una gran panorámica del pueblo, subir al Volcán Antofagasta, visitar el Pucará de Antofagasta y las Lagunas Antofagasta y Alumbrera e ir a las Peñas Coloradas con sus petroglifos y pinturas rupestres).
Luego de desayunar, nos encontramos con Marcos, Mariela, Verónica, Mariela y Olga. Las chicas tenían intensiones de hacer los Salares del Hombre Muerto y el Salar de Antofalla. A nosotros nos convenía que esa excursión la hicieran el viernes puesto que nuestro programa de viaje era ir a Antofalla el viernes, pero ellas se volvían el viernes razón por la cual no podíamos coordinar. 
Mariela había hablado telefónicamente con Sergio Quipildor quien le presupuestó 1200 Pesos hacer la excursión por estos dos salares maravillosos, pero subsistía el inconveniente de que eran cinco personas. 
Acompañados por Axel, los chicos fueron a hablar con Sergio quien no accedía a la posibilidad de que vayan cinco personas. El planteo era correcto ya que su rechazo se fundaba en razones vinculadas al seguro, pero la forma en transmitirlo no fue demasiado amistosa.
"Si son cinco personas son dos camionetas y dos camionetas son 2400 Pesos, explicó". Esta oferta era inaceptable por parte de los chicos, básicamente por el doble esfuerzo económico que significaba. Buscamos una solución intermedia que Axel trató de transmitirle. La idea era que tratándose de personas cuya contextura física era pequeña podría "flexibilizar" y acceder a llevar cinco personas a cambio de que cada una de ellas pagara trescientos pesos cada una por lo que se llevaría trescientos pesos adicionales. No sólo no accedió sino que también dijo "Yo no hago cosas de hippie". Hippie no es un insulto ni mucho menos, pero la acepción de sus palabras están vinculadas con el turista que busca gastar poco y que para eso va de cualquier forma a cualquier parte. Palabras discriminatorias que no cayeron nada bien.
Las chicas subían y casi más les digo que no suban pero ello implicaba el compromiso de conseguirles un guía cosa que finalmente no hicimos. 
No obstante, la intuición de Axel y el conocimiento del lugar hacían desconfiar que supiera mucho a lo cual lo llenó de preguntas. Cómo hacés el camino? Le hacés el recorrido bien completo? Llegás a las lagunas en el Salar del Hombre Muerto? los llevás a Botijuelas y Las Quinuas en el Salar de Antofalla?. Sin dudas esa última pregunta pareció molestarle bastante porque contestó "tengo una camioneta, no un tanque". Podemos darles fe que a Botijuelas y Las Quinuas se llega más que bien con una Toyota Hilux...y con menos máquina también!!!
Sin dudas me quedó la sensación que para alguien que no conoce, conocerían lugares hermosos junto a este guía pero no en la profundidad que merece ser conocidos dichos lugares.
Marcos había quedado afuera de la excursión a lo que le comenté nuestras intensiones de ir al Campo de Piedra Pómez con otro guía: Santos Alamo del Complejo Pucará.
Así fue como nos fuimos al Complejo. En el camino disfrutamos un poco más de Antofagasta de la Sierra.




Llegamos al Complejo Pucará a las 9.15 horas, un hermoso lugar atrás del Torreón, y para mala suerte nuestra Santos no se encontraba. La chica que atendía en el Complejo muy atenta nos dijo que nos conseguiría otro guía y que le dejáramos donde estábamos alojados que a las 10 iba a ir seguramente David Busto a buscarlos.
Y así fue David Busto estaría en la puerta de la Casa de Pascuala a las 10 en punto con su Toyota Hilux dispuesto a llevarnos al Campo de Piedra Pómez.

Aquí comienza otra historia!!!
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